CHÁVEZ DE LA A A LA Z. II INDEPENDENCIA Y SOBERANÍA PETROLERA

Elías Jaua Milano

Hoy continuamos con la serie de artículos sobre el pensamiento y la obra de Hugo Chávez en temas que constituyen los fundamentos programáticos de la Revolución Bolivariana.  En este escrito utilizaremos fuentes textuales para conocer la coherencia del Comandante, desde la A hasta la Z, en defender la tesis de que sin soberanía petrolera no es posible la independencia política de Venezuela ni la construcción de una sociedad basada en la igualdad social. Leamos a Chávez: 

“Es necesario revertir el proceso de desnacionalización de la industria petrolera, impulsado vigorosamente por las cúpulas políticas y económicas aliadas con las empresas transnacionales, a través de la llamada “apertura petrolera”. La propiedad y el control de la industria deben estar en manos del Estado y la nación venezolana. Documento: Agenda Alternativa Bolivariana. 1996.

“El Estado mantendrá la propiedad de sus dos más importantes empresas energéticas, Petróleos de Venezuela y Electrificación del Caroní y privilegiará la estabilidad y formación de sus trabajadores”. Documento: La Propuesta de Hugo Chávez para transformar a Venezuela. 1998.  

“Lo último que hemos comenzando a hacer, es que hemos intervenido el cerebro de Pdvsa que estaba privatizado y hoy lo estamos nacionalizando: el cerebro de Petróleos de Venezuela. El área en donde el sabotaje de Pdvsa hizo más daño o a través del cual los terroristas le han hecho más daño a Venezuela ha sido precisamente el área de la informática, porque Pdvsa cuando estaban mandando aquí estos fascistas, cuando aquí mandaba el Pacto de Punto Fijo habían comenzado a privatizar Petróleos de Venezuela y eso es lo que ellos quieren hacer, ellos quisieran volver aquí a instalarse en el Gobierno para aplicar el modelo neoliberal, para privatizar no sólo al petróleo, el hierro, el oro y el aluminio”. Discurso de la victoria sobre el golpe petrolero. Hugo Chávez. 23 de enero de 2003. 

“Los venezolanos no teníamos hasta hoy acceso al control operacional de nuestro petróleo superpesado y todo el proceso de mejoramiento, del cual dependerá este siglo y el próximo desde el punto de vista del poder nacional para el desarrollo integral del país (…) Todo eso se acabó, y esos recursos seguirán fortaleciendo el poder económico de la nación, y el petróleo de la Faja del Orinoco, totalmente nuestro, porque ni siquiera el petróleo era nuestro. En fin, todo esto fortalece el poder nacional, el proyecto nacional, la estrategia nacional”. Documento: Discurso de Nacionalización de la Faja del Orinoco. Hugo Chávez. 1 de Mayo de 2007.

“En la Faja del Orinoco, las transnacionales no pagaban ni siquiera Impuesto Sobre la Renta, todo lo contrario, Pdvsa  tenía que pagarle en dólares lo que ellos invertían, imagínate tú; ahora nosotros en la Ley le clavamos el Impuesto Sobre la Renta petrolera ya no de 30 por ciento, no, ¡50 por ciento el Impuesto Sobre la Renta petrolera! ¿Se dan cuenta lo que significa ser independiente?  

Ahora, todas esas medidas, de los impuestos nuevos y justos, nosotros establecimos también que Pdvsa en las Empresas Mixtas no debe tener menos del  51 por ciento, porque ellos habían entregado las empresas, Pdvsa era minoría. Venezuela había entregado ya prácticamente un millón de barriles diarios a las trasnacionales, que ya no dependían de Pdvsa y ellos hacían con eso lo que les daba la gana, hoy no, hoy Pdvsa ejerce el control de toda la actividad petrolera que se realice en territorio venezolano.

Hay varios centros de gravedad, pero uno de los de mayor peso, si no, el de mayor peso es la batalla por el control petrolero venezolano, el control del recurso petrolero, de la riqueza del pueblo.

Bueno ellos plantean el control del petróleo por un ente distinto al Gobierno, es decir, la privatización (….) Por eso aquí hay dos propuestas que son, bueno son antípodas, la nuestra es la de la Patria y la del majunchismo es la contra patria, la anti patria, la no-patria y ese proyecto de la no-patria será barrido por el proyecto patriótico revolucionario y bolivariano.

Vístanse como se vistan, digan lo que digan y hagan lo que hagan, el control de la industria petrolera, ese es uno de los centros de gravedad de mayor peso en esta batalla”. Documento: Discurso de Presentación del Plan de la Patria. Hugo Chávez. 11 de Junio de 2012.

Es poco lo que se puede agregar a la visión y al balance de la batalla por el petróleo expresada públicamente por Hugo Chávez a lo largo más de una década. Solo me atrevo a concluir afirmando, si perdemos o cedemos el control soberano sobre los yacimientos, la explotación y el mejoramiento de los hidrocarburos, estaríamos comprometiendo la Independencia y la posibilidad de construir una sociedad donde podamos vivir todos y todas con igualdad justicia y dignidad.

La cuestión petrolera es un tema muy sensible para los revolucionarios y revolucionarias, para los y las chavistas y más allá para todos los y las patriotas. Cualquier variación en la orientación estratégica de nuestra política petrolera debería pasar por el más amplio y transparente debate en el seno de la sociedad venezolana, en el marco de los artículos 302 y 303 de la vigente Constitución de la República Bolivariana de Venezuela.

LULA LIBRE

Lula es un entusiasta promotor, junto al Comandante Chávez, de la unión de los pueblos de nuestra América y del África.

Elías Jaua Milano

El fascismo solo se detiene y retrocede frente a la valentía y la dignidad de los hombres, de las mujeres, en lo individual, y de los pueblos, en lo colectivo. La terca dignidad de Luiz Inácio Lula da Silva comienza a vencer a un sistema de injusticia tramado por el núcleo fascista más peligroso, junto al que gobierna Colombia, de nuestra América.

Lula fue encarcelado por más de año y medio para evitar su participación en las elecciones del año 2018 y su casi segura elección como Presidente del Brasil. Acusado de haber aceptado sobornos, un apartamento del cual nunca se comprobó su propiedad, mediante un juicio amañado, como quedó evidenciado en las filtraciones de conversaciones donde un alto magistrado, actual Ministro de Justicia del Brasil, daba instrucciones a jueces y fiscales para forzar la privación de libertad de Lula, meses antes de iniciarse el proceso electoral, dado que éste punteaba las encuestas.

Esta maniobra en primer tiempo logró el objetivo, Lula no fue candidato y el impresentable candidato del fascismo ganó aquellas elecciones, para mal de las grandes mayorías brasileñas, hoy más excluidas que nunca,  y de la humanidad, esto último dado el nivel de depredación del Amazonas que ha autorizado y promueve ese gobierno.

Por cierto ni la OEA, ni la Unión Europea, ni el gobierno de los Estados Unidos y sus aliados consideraron que esa elección no fuera justa, ni la declararon inexistente porque al candidato favorito, Lula, se le impidió participar. Digo esto porque la excusa principal por la cual estos actores internacionales, incluyendo al propio gobierno brasileño, desconocen al gobierno del Presidente Nicolas Maduro se basa en que el proceso electoral en Venezuela del año 2018 no fue justo, porque un dirigente político de la derecha, quien de manera pública y notoria planificó, organizó, convocó y ejecutó un proceso de lucha violenta y armada con el fin de derrocar a las instituciones democráticas en el año 2014, no pudo participar por estar sentenciado judicialmente y privado de libertad, 4 años antes de las elecciones presidenciales celebradas el año pasado en nuestro país. Es un doble rasero descarado el de los poderes mundiales.

En fin, en un contexto de rebelión general en nuestra América contra todas esas élites fascistas, celebramos este primer paso hacia la justicia en el caso del incansable e histórico luchador por las causas de los trabajadores, de los campesinos, de los indios del Brasil y un entusiasta promotor, junto al Comandante Chávez, de la unión de los pueblos de nuestra América y del África.

Lula, el mejor Presidente que ha tenido el Brasil, Lula el que redujo el hambre y la exclusión social y racial en ese pueblo hermano. Lula está en la calle y no lo para nadie, nuestros pueblos están en la calle y no los para nadie. ¡Venceremos!   

POR EL CAMINO

Elías Jaua Milano

Por encima de las desviaciones, me quedo con la madres cocineras cocinando a leña

Escribo este artículo, más bien una nota,  en la ruta. En los últimos días he realizado un recorrido desde Mérida, por el Sur y la Costa Oriental del Lago, hasta Maracaibo. Pasando por El Vigía, Caja Seca, La Ceiba, Mene Grande, Cabimas, entre otras poblaciones.  Hemos visto realidades, hemos escuchado a un pueblo que resiste en medio de grandes dificultades, hemos conversado y discutido con el poder popular organizado y también con el trabajador, el vendedor de carretera, el pequeño comerciante, las maestras y los estudiantes.

El propio pueblo se pregunta, cómo se aguanta una situación tan difícil como la actual. Las respuestas son múltiples: resignación, miedo, conciencia, confianza en que lograremos superar este momento, que Venezuela es grande y la vamos a sacar adelante.

Yo concluyo que la conciencia acerca de que la Independencia y la dignidad de la Patria no son negociables; que  una guerra es lo peor que nos puede pasar y la confianza, que viene de la profunda Fe de nuestro pueblo y su conocimiento de las potencialidades que tiene Venezuela, en que vamos a salir bien librados y  vamos a lograr un buen porvenir.

Por encima de las desviaciones, que las situaciones caóticas profundizan, como el contrabando, la corrupción, la explotación y la miseria humana, me quedo con las virtudes de las maestras que van caminando kilómetros a dar clases; con la madres cocineras cocinando a leña; con la alegría de los niños y niñas celebrando el Día de la Resistencia Indígena; con el Teniente de la Guardia combatiendo con firmeza las mafias en las colas para abastecer gasolina; con el mediano productor que está vendiendo un tractor, pero no para irse del país, sino para sembrar más; con la familia emprendedora que montó una taguarita para vender comida en la carretera;  con el pequeño comerciante que saquearon meses atrás y que volvió abrir con las vidrieras rotas; con el empresario que mantiene su empresa funcionando; con un grupo de nuevos bachilleres entusiasmados con su próximo ingreso a la Universidad de Los Andes; con los comuneros y comuneras que producen y auto gestionan en medio de la situación; con los comunicadores populares empeñados en explicar las causas de los problemas y defender el legado programático de la Revolución Bolivariana; con servidores públicos asqueados de la corrupción y con ganas de luchar contra ese flagelo; con académicos y técnicos que aportan propuestas de soluciones; con las bases del chavismo que perseveran por el camino de Chávez.

Todos ellos y ellas existen, los conocí, los abracé, les reconocí. Ellos y ellas son la semilla que se abrirá paso entre el lodazal, para que germine la Patria buena donde vamos a caber todas y todos con igualdad, justicia y dignidad.

Hay que reconocer los problemas que la confrontación y la agresión han generado, para poder evidenciar la grandeza del pueblo que la sufre y la resiste, pero no se corrompe, ni se entrega, ni se rinde. ¡Honor y gloria al digno pueblo de Venezuela!

Sigo por el camino, rumbo a Caracas, con la firme convicción de que el pueblo vencerá, la Patria vencerá. Dios mediante, así será. 

INDEPENDENCIA Y ECONOMÍA

Elías Jaua Milano

La semana que acaba de transcurrir estuvo marcada por una ofensiva internacional del gobierno venezolano, en el contexto de la realización de la Asamblea General de las Naciones Unidas y de la visita oficial a Rusia, con el saldo positivo de la reafirmación del reconocimiento internacional a la legitimidad constitucional del gobierno del Presidente Nicolás Maduro. 

Así quedó demostrado con la acreditación y participación oficial del Canciller y la Vicepresidenta de la República en las sesiones multilaterales celebradas en Nueva York. La estrategia del gobierno de los Estados Unidos de crear escenarios paralelos para intentar legitimar al fallido gobierno, inconstitucional, de Guaidó, pasaron sin pena ni gloria.

La presentación, por parte del Presidente de Colombia, de una foto donde miembros del ELN supuestamente reclutaban niños en territorio venezolano, que luego fue desmentida por la propia prensa colombiana y la grave afirmación hecha por la esposa de Leopoldo López, acerca del apoyo que reciben de grupos paramilitares, terminaron por restar credibilidad y confianza a la estrategia de legitimación del fallido gobierno tutelado por Donald Trump, por cierto ahora sometido a un juicio político por parte del Congreso de su país.

Todo lo ocurrido en este escenario internacional debilita las políticas de agresión extranjera contra nuestra Patria y abonan a la estabilidad política interna. En paralelo en nuestro territorio, se concretó la incorporación del Bloque de la Patria a la Asamblea Nacional, en un nuevo esfuerzo hacia la indispensable normalización de la vida institucional del país.

Particularmente considero que estos esfuerzos internacionales y de política interna no deben ser vistos como un pulseo de los actores políticos, sino valorados como pasos para consolidar la Independencia y la paz de Venezuela.  Pasos necesarios para, aun en medio del bloqueo, ir superando las graves dificultades que atraviesa la economía familiar.

Hoy más que nunca la expansión de la producción nacional y el consumo interno necesario, son indispensables para dinamizar y fortalecer nuestra economía, como base de nuestra Independencia. La banca pública y privada deben desarrollar una masiva política de créditos en bolívares, con carteras obligatorias, direccionadas y supervisadas de manera priorizada en las áreas de petróleo y petroquímica, energía eléctrica, agro alimentos y construcción para empresas grandes, medianas, pequeñas, privadas, públicas, cooperativas, comunales y familiares.

De igual manera, se debe avanzar en una política paulatina de recuperación del salario real, acompañada de subsidios temporales, priorizando por los trabajadores y las trabajadoras de la educación y la salud pública, ya que la garantía de la prestación de estos derechos constituyen parte fundamental del salario social de la población  y del cuido y desarrollo necesario de una generación de niños, niñas y jóvenes, garantes del porvenir nacional.       

Preservar la circulación de nuestra moneda, elevar a los máximos niveles la producción de bienes esenciales y proteger el poder adquisitivo del pueblo trabajador son principios fundamentales para consolidar la unidad y la paz nacional, necesarias para enfrentar la grosera agresión extranjera y de los factores extremistas internos. Para la batalla, de la magnitud que estamos librando, necesitamos un pueblo moralizado, con derechos y con poder. ¡La Patria vencerá! 

NUESTRA ECONOMÍA

Elías Jaua Milano.


Más allá de la confrontación política y las permanentes acciones de agresión y amenazas militares desde el extranjero, el impacto de estas en la vida cotidiana es lo que más angustia y ocupa a nuestro pueblo hoy día. La hiperinflación y su par la hiper especulación, así como la imposición del dólar como moneda en la microeconomía familiar han pulverizado el salario, generando la pérdida del poder adquisitivo de los trabajadores y trabajadoras.

PRODUCIR ES EL CAMINO
La producción del campo venezolano, es la principal vía del éxito para estos tiempos de lucha.

En estas circunstancias, estamos  obligados a dar respuesta a esta situación  que atraviesa la familia venezolana. Hay que crear, inventar, innovar políticas que permitan que la economía vuelva a estar al servicio del ser humano, como lo logramos en la primera década de este siglo.

Para esto, es necesario revisar los fundamentos y los logros pasados de nuestro modelo económico. En la introducción de la Agenda Alternativa Bolivariana (AAB) de 1996, presentada por el Comandante Chávez para contestar la agenda del gobierno de entonces y su política de restricción monetaria, decíamos:

“La AAB coloca los desequilibrios macrosociales en el primer rango y prioridad, para dejar en segundo plano a los desequilibrios macroeconómicos. ¿Cómo puede pensarse, por ejemplo, que solucionar el déficit fiscal pueda ser más urgente e importante que acabar con el hambre de millones de seres humanos?. Ante la ofensiva neoliberal, entonces, surge aquí y ahora un arma para la contraofensiva total”.

Ese planteamiento audaz del Comandante Chávez, con el cual hacía ruptura con las para entonces inobjetables tesis de restricción monetaria del neoliberalismo reinante, puso contra la pared al gobierno y su llamada Agenda Venezuela y fue la bandera para la acumulación de fuerzas necesarias que permitió la victoria popular de 1998.

Una vez lograda la victoria, el Presidente Chávez se empeñó, contra viento y marea, en cumplir su compromiso, plasmado en el programa de gobierno llamado “La propuesta de Hugo Chávez”, de construir un modelo económico humanista, autogestionario y competitivo. Un sistema económico que ubicara al ser humano en el centro de su ocupación, posibilitando la satisfacción de sus necesidades a partir de un nivel adecuado de ingreso real para la familia venezolana.

A lo largo de la primera década de este siglo XXI, Hugo Chávez demostró que al margen de las tesis monetaristas, se podía lograr crecimiento económico, con el pico histórico de 18,3 % en el año 2004, con incrementos salariales anuales que nos llevaron a tener el salario más alto de la región, la expansión del consumo a niveles históricos, especialmente en el sector alimentos; con una masificación de las políticas crediticias, en condiciones preferenciales, que impactaron en la oferta de bienes y servicios.

Todo eso, con una tasa de inflación media, pero controlada y un régimen cambiario medianamente eficiente, sin que estas variables llegaran a afectar negativamente el poder adquisitivo del pueblo.

El objetivo de la Agenda Alternativa Bolivariana se cumplió, es verdad no tuvimos déficit cero, ni inflación de un dígito, pero nuestro pueblo se alimentó, educó, tuvo acceso a la salud y a todos los derechos sociales, incrementamos la producción nacional a niveles históricos y nos convertimos en el país con la menor desigualdad social de nuestra América, con 0,38 en el índice gini. Necesario es destacar, que todo se hizo con un promedio de menos de 60 dólares el barril petrolero a lo largo de toda la década.

Chávez tenía razón y lo demostró para el bien de la familia venezolana.

Hoy en medio de la criminal agresión económica, comercial, financiera y el embargo de nuestros activos estamos obligados a comenzar de nuevo, desechando las falacias monetaristas y concentrando nuestro esfuerzo y los escasos recursos en recuperar la producción nacional, en la activación de grandes obras públicas con recursos en bolívares, con nuestros propios materiales e insumos, con el personal profesional capacitado y patriota que está dispuesto para la tarea.  

De manera creativa y audaz tenemos que concentrar nuestro esfuerzo en la recuperación del poder adquisitivo del pueblo trabajador y con ello su capacidad de acceder a los bienes básicos que podemos y debemos producir, generando desde adentro el dinamismo de nuestra economía.  

Cuentan que decía Winston Churchill que N números de economistas, tenían N número de soluciones, pero que el señor Keynes siempre tenía N+1. Nosotros estamos obligados a encontrar ese +1, más allá de las recetas neoliberales “reformadoras” que terminan siempre, siempre, siendo un calvario para los pueblos.

En la historia del siglo XX claro está que las naciones salieron de las grandes crisis, de las guerras y abordaron la reconstrucción en los periodos de posguerra con el activo rol promotor, regulador, inversor y ejecutor del Estado, en cooperación con el resto de los sectores de la economía.

Cuando logremos la estabilidad política y el cese de la agresión extranjera, será el tiempo de las necesarias transformaciones de  la estructura económica. En medio de esta confrontación, como nunca antes cobra vigencia, la frase de Simón Rodríguez “O inventamos o erramos”, para que nuestro pueblo viva y venza.