POMPEO SE EQUIVOCA.


Elías Jaua Milano

La filtración, intencionado o no,  de la grabación de una intervención de Mike Pompeo, Secretario de Estado de los Estados Unidos, donde afirma y explica algunas de las variables que han impedido el plan instalar en el gobierno real a Juan Guaidó. Pompeo señala como principal causa las múltiples divisiones de la oposición venezolana.

La historia reconocerá el valor y gallardía del #PuebloSabioYLibre que defenderá la Patria Sagrada.

Las divisiones en el seno de la oposición no es información nueva para los venezolanos y venezolanas hemos sufrido sus consecuencias, especialmente las bases opositoras que han sido llevadas de aventura en aventura, por las distintas facciones, en una competencia sin límites por cuál de estas obtiene el poder más rápido y por los métodos más extremistas.  Cada aventura termina en una nueva frustración para los seguidores opositores; en una merma de los valores democráticos en la sociedad y en un saldo de daños económicos, sociales, en vidas humanas y espirituales para todo el pueblo venezolano.

Sin embargo, Pompeo se equivoca en ubicar la causa principal de su fracaso de imponerle a  Venezuela, durante los últimos seis meses un gobierno de facto mediante la intimidación, sanciones y amenazas de intervención militar. La causa determinante de éste fallido intento de usurpar la presidencia en nuestro país, es la conciencia de nuestro pueblo fundamentada en la dignidad y la autodeterminación nacional y expresada en una sacrificada resistencia para mantener la paz frente a tantas provocaciones de violencia.  Igualmente dentro de ese pueblo,  se han topado con un estamento militar profesional, patriótico, democrático, constitucionalista. El “gorilismo” no es doctrina en nuestra Fuerza Armada Nacional Bolivariana, el Bolivarianismo es su doctrina, recreada para este tiempo histórico por el Comandante Hugo Chávez.

No obstante, la “equivocación”  de los altos funcionarios del gobierno de Donald Trump nos ha costado mucho a los venezolanos y venezolanas. Más de 30 mil millones de dólares en activos y recursos financieros congelados, confiscados, mejor diríamos robados por gobiernos extranjeros en complicidad con la camarilla de la organización Voluntad Popular, quienes de manera impúdica se pagan y se dan el vuelto con el patrimonio de toda la Nación venezolana, secuestrado en el exterior.

Pero el costo más doloroso es la muerte, las heridas de decenas de compatriotas víctimas de la violencia protagonizada por sus lacayos, así como  las carencias y angustias  de una Nación entera  como consecuencia de las sanciones comerciales y financieras, empleada como castigo colectivo a todo un pueblo. La historia no olvidara a los ejecutores de esta ignominia.

La oposición venezolana no la lograran unir jamás, porque sus aspiraciones son personalistas y mercantilistas. Una fuerza política solo puede ser unida en torno a principios éticos, fundamentos programáticos y de las demandas y aspiraciones colectivas de un pueblo. Precisamente eso, es lo que no debemos olvidar nunca los revolucionarios y revolucionarias.

La unidad en torno a los principios, al programa bolivariano, a los intereses de los trabajadores, trabajadoras, campesinos, campesinas, pescadores, pescadoras, indígenas, comuneros, comuneras, de la juventud, de las mujeres venezolanas, es la garantía de una victoria estratégica frente a la agresión extranjera.El gobierno de los Estados Unidos debe corregir su principal equivocación, intervenir en Venezuela. Le hemos demostrado que no aceptaremos que nos impongan un gobierno neocolonial y que estamos dispuesto a hacer realidad, otra vez, la frase de nuestro Padre Libertador Simón Bolívar, en Angostura, 1818, “Con suerte se ha visto en la historia a un puñado de hombres libres, derrotar a poderosos imperios”.


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LA BATALLA DEL PUEBLO.


Elías Jaua Milano

En la Comuna Socialista Altos de Lidice, en Caracas, una vanguardia popular libra la batalla cotidiana con esfuerzo propio, con creatividad, con constancia. Hacen el trabajo político para constituir sus órganos de gobierno, el próximo 8 de junio de este año 2019 eligen el parlamento comunal, de manera secreta, directa y universal; tienen constituida y funcionando una empresa de propiedad social comunal para el mantenimiento de la infraestructura de servicios y el reciclaje de desechos sólidos; la brigada de producción de alimentos ya inició los procesos de siembra; el comité de salud tomó peso y talla a todos los niños, niñas, adultos y adultas mayores de la comunidad para identificar los casos de desnutrición y priorizarlos en la distribución de alimentos, están próximos a abrir la Farmacia Comunal y atender a los pacientes de los Módulos de Salud, existentes en la Comuna, con medicamentos donados por diversas instituciones. La Escuela está integrada a la Comuna mediante los procesos de formación cultura, deporte y en la brigada infantil de comunicación. Son apenas algunos de los proyectos en marcha que desarrollan estos comuneros y comuneras.

Altos_Lidice

El pueblo impulsa una resolución democrática, popular, protagónica y revolucionaria del conflicto.

Conceptos como la autogestión, producción endógena, propiedad social, contraloría social, democracia protagónica, Poder Popular no son meras consignas, son los instrumentos de la lucha diaria que libran estos comuneros y comuneras contra mil obstáculos y mil dificultades. Están empeñados en ser gobierno real ya que como ellos y ellas reivindican, la Comuna no es un movimiento social más, la Comuna es el territorio donde el pueblo se hace gobierno. Concepto profundamente Chavista, defendido a capa y espada por estos compañeros y compañeras, la mayoría jóvenes y mujeres.

Sin embargo, la batalla del pueblo, va más allá de las vanguardias organizadas, la libran los pequeños y pequeñas productoras empeñados en sembrar hasta con las uñas, para aprovechar las lluvias y producir alimentos; la están dando los trabajadores y trabajadoras contra la paralización de la producción y las suspensiones laborales, especies de despidos indirectos, que están aplicando grandes empresas en distintos estados; la libran los campesinos y campesinas del Hato Las Mercedes en Barinas que resistieron un intento de desalojo de sus tierras; la libran los y las pacientes en busca de los medicamentos que la agresión extranjera y los especuladores les niega; la dan las madres, jefas de hogar, para garantizar los alimentos básicos a su familia; la libran las educadoras y educadores que contra viento y marea logran llegar a sus aulas de clases “porque es un compromiso con sus estudiantes”, como me dijo una Maestra que iba subiendo a pie, cerro arriba, allá en Lidice.

Son infinitas las batallas que está librando el pueblo venezolano. Nuestro pueblo es más grande que está compleja coyuntura. El pueblo venezolano es como un cuero seco, si lo pisan por un lado por el otro se levanta, como le cantaba Alí Primera.

Que nadie se equivoque, no confundan conciencia y paciencia con sumisión. El pueblo no se deja imponer un presidente de facto bajo la amenaza extranjera; pero tampoco está dispuesto a renunciar a sus derechos conquistados en revolución. Por eso pelea, por eso protesta, por eso se organiza y moviliza.

En esa batalla de todos los días, el pueblo va sumando fuerzas para un escenario de resolución democrática, popular, protagónica y revolucionaria del actual conflicto político.      


Pueblo en Lucha.

70 trabajadores de la empresa de fabricación de tubos Unicon, ubicada en Barquisimeto, sucursal de la trasnacional Acercelor Mittal, se niega a pagar el salario mínimo. Frente al reclamo sindical, ésta cierra la planta, aprovechando la falta de materia prima, e impide el acceso de los trabajadores. La clase trabajadora está en pie de lucha para que se les pague el salario legal que les corresponde y presentan alternativas de producción para activar la planta y preservar sus puestos de trabajo.  


LA OPCIÓN REVOLUCIONARIA.


Elías Jaua Milano

Corren horas difíciles para la vida de la República, para la vida de nuestro pueblo. Un movimiento telúrico sostenido en el tiempo ha descolocado las certezas, la cotidianidad del hacer y ser diario, los principios y las conductas de propios y extraños.

¡Luchar junto al pueblo, por la Revolución!

La magnitud de la agresión extranjera ha trastocado el tiempo histórico y nos ha colocado en situaciones inimaginables, tanto en lo personal como en lo colectivo. Es en estos momentos de incertidumbre histórica, donde toca anclarse en los principios personales y colectivos que uno ha profesado, que uno ha defendido, por los cuales uno ha luchado.

Para los revolucionarios y revolucionarias de Venezuela, en esta coyuntura, nuestra opción tiene que ser, hoy más que nunca, la de la  fidelidad con los fundamentos programáticos y a las causas que históricamente hemos defendidos, generación tras generación:

1. Luchar por la liberación nacional. En esta coyuntura, hacer respetar nuestra Independencia, dignidad y autodeterminación nacional frente al intento de imponernos un presidente de facto, desde el extranjero, bajo la amenaza y la intimidación del actual gobierno de los Estados Unidos y sus aliados, distinto al Presidente que resultó de las elecciones directas, secretas y universales del 20 de mayo de 2018, Nicolás Maduro Moros.

2. Defender, en cualquier circunstancia, nuestra soberanía nacional sobre los recursos petroleros, mineros, naturales en general y los activos nacionales que son de todo el pueblo venezolano.

3. Defender el derecho a vivir en paz con dignidad que tiene nuestro pueblo y todos los pueblos del mundo, frente a la escalada belicista promovida por el Presidente de los Estados Unidos, Donald Trump.

4. Acompañar, promover, participar de las luchas de los trabajadores y trabajadoras contra los patronos para hacer respetar sus derechos laborales; de los campesinos y las campesinas por el derecho a la tierra y a los insumos agrícolas; de los indios y la indias contra el atropello racista;  de los jóvenes en los barrios por sus derechos humanos; del pueblo en general contra el abuso de los especuladores y la indolencia de algunos funcionarios públicos, entre tantas otras luchas, que a diario, le toca librar a la familia venezolana.

5. Luchar por la democratización de la sociedad venezolana, bandera de la izquierda venezolana, bandera de Hugo Chávez, plasmada en la máxima norma del país, la vigente Constitución de la República Bolivariana de Venezuela de 1999. Nuestro compromiso es seguir luchando para que el pueblo tenga el poder y nunca más, a decir de Ezequiel Zamora, Venezuela sea patrimonio de ninguna familia, grupo o persona. ¡Todo el Poder para el Pueblo!

6. Defender y promover la producción nacional como garantía de plena soberanía nacional. Grandes, medianos y pequeños productores y empresarios deben tener las condiciones necesarias para producir de manera legal y transparente, regulados por el Estado para garantizar los derechos de los consumidores y consumidoras.  Los socialistas venezolanos, en la década de los 90 del siglo XX,  libramos la lucha contra la apertura neoliberal, que favoreció  la importación,  afectando negativa y estructuralmente al aparato productivo nacional.

De igual manera, son verificables los esfuerzos y logros del gobierno Bolivariano del Comandante Chávez por refundar un sistema de producción nacional. Esa es la verdad histórica, frente a la mentira, la omisión y la manipulación ideológica y de cifras.

7. Luchar por una nueva ética en el manejo de lo público, una sociedad basada en una cultura del trabajo digno; en los valores  de la honestidad, de la solidaridad, del reconocimiento a nuestra diversidad cultural, a nuestro patrimonio ambiental.

Por esos principios, por esas causas han caído en la lucha miles de jóvenes, estudiantes, campesinos, campesinas,  obreros, obreras, maestros, maestras, militares patriotas y el pueblo en general. Lo revolucionarios y revolucionarias de este tiempo no tenemos opción que seguir luchando por ese camino histórico, que es el camino del pueblo, el camino de Chávez.

No habrá chantaje, intimidación, calumnia o amenaza de propios o extraños que nos aparte del camino: ¡Luchar junto al pueblo, por la Revolución!


Pueblo en Lucha.

A partir de hoy, en nuestro artículo incluiremos una breve reseña de las distintas luchas que libra nuestro pueblo a diario. Hoy exponemos la denuncia de los trabajadores de la empresa Firestone, en el Estado Carabobo. “Se ha suspendido de sus puestos a 200 trabajadores, por más de 100 días, lo que supone el inicio de un despido masivo, violando la inamovilidad laboral decretada por el Pdte. Maduro”. Los trabajadores solicitan audiencia a las autoridades en materia laboral y  anuncian ruedas de prensa, movilizaciones pacíficas para evitar este atropello, que también refieren están cometiendo otras grandes empresas en esa Entidad.


DIALOGO, OTRA VEZ.

Elías Jaua Milano


Si, dialogo otra vez y cuantas veces sea necesario para recomponer el espacio político en el marco de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela.

Dialogo para llegar a un acuerdo de reconocimiento político que permita devolver la tranquilidad a la vida de la familia venezolana.

Los que creemos en el acuerdo político para poder superar pacíficamente esta encrucijada histórica debemos defender el diálogo con pasión patria.

Nuestro pueblo no quiere un dialogo entre dos grupos, que solo piensen en sus intereses. El pueblo demanda un dialogo que coloque la dignidad de Venezuela por delante y seamos capaces entre venezolanos y venezolanas de encontrar una solución al conflicto político, con el acompañamiento internacional necesario, pero sin que otros países decidan nuestro destino como Nación.

Necesitamos un acuerdo de reconocimiento político, de respeto a la Constitución Bolivariana de 1999, de normalización del funcionamiento de las instituciones del Estado y de levantamiento de todo el sistema de injerencia  y sanciones  extranjeras para poder ordenar la vida económica y social del país. Al menos se requiere y con urgencia una regularización del conflicto político para poder atender la situación de indefensión en la que encuentra la familia venezolana, producto de esta prolongada confrontación.

El acuerdo que necesita el pueblo, es aquel que permita la recuperación del pleno  funcionamiento del Estado Nacional para poder proteger el poder adquisitivo del pueblo trabajador; llegar a compromisos transparentes  con el sector privado para una política de producción, abastecimiento  y precios que pueda ser verificada de manera positiva en la economía diaria de la familia venezolana.

De igual manera,  el pueblo reclama un acuerdo que le permita ejercer plenamente el Estado de Derecho frente al abuso de las mafias especuladoras, frente al atropello policial, frente a los patronos que violan sus derechos laborales y tantos otros atropellos, que en el contexto del conflicto político, se están produciendo de manera impune.

Hoy por hoy, más allá de todos los análisis económicos valederos, no habrá corrección en los problemas económicos si no hay un acuerdo político. Se decía que las causas fundamentales de los altos precios de los bienes básicos eran el control de cambio, el control de precios y el exceso de dinero en manos del pueblo.

Hoy, no hay control de precios, no hay control de cambio y no hay liquidez monetaria en la calle y los precios siguen subiendo de manera alarmante todas las semanas, como acaba de ocurrir con el incremento de manera exorbitante de los productos Polar,  que tanta conmoción ha causado en la mayoría de la población.

Dejar hacer lo que quiera al Capital no es la solución. El problema es más profundo. Insisto, en un  país con un plan en marcha  de desestabilización de sus instituciones y una amenaza real de ser intervenido militarmente por los Estados Unidos, difícilmente se podrá implementar una política económica exitosa.

Llegar a un acuerdo estratégico de reconocimiento político, que empiece por regularizar el conflicto político interno y desmontar las sanciones extranjeras, es lo que permitirá ejecutar una política económica realista y viable, en este contexto, para devolver paulatinamente la estabilidad económica a la familia venezolana.

Hoy más que nunca se requiere del ejercicio de la Política, con P mayúscula, para despejar el horizonte de la Patria.  El dialogo es el instrumento privilegiado de la Política, por ello debemos cuidar este nuevo esfuerzo que se ha iniciado con el acompañamiento de Noruega. Quienes criminalizan cualquier esfuerzo de dialogo, son los y las que les conviene la guerra. Los que creemos en el acuerdo político para poder superar pacíficamente esta encrucijada histórica debemos defenderlo con pasión patria. Aquí no importan los temores particulares de uno u otro dirigente, aquí importa la suerte, la vida de un pueblo.  Con Bolívar decimos  “Echemos el miedo a la espalda y salvemos la Patria”.  

ME GUSTA CUANDO VENTEA…

Elías Jaua Milano.


En el contexto de la creciente agresión extranjera contra nuestra Patria, el Presidente Nicolás Maduro convocó a una jornada de Dialogo y Rectificación en el seno del Chavismo, la cual se realizó el fin de semana pasado. Participé, escuchando con atención, a los voceros y voceras de base del Partido Socialista Unido de Venezuela, de las Misiones, del  Consejo Presidencial de Comunas, de los trabajadores y trabajadoras, de los y las indígenas, de las distintas organizaciones de la juventud, del magisterio, entre muchos otros sujetos de protagonismo popular.

Pueblo Sabio y Libre

Con Bolívar decimos “Vacilar es perdernos”, por el camino de Chávez y no por otro despejaremos el horizonte de la Patria. El pueblo sabio y libre está claro, con él vamos.

Expresaron con honestidad y claridad lo que piensa el pueblo chavista, proponen y reclaman rectificaciones para profundizar la revolución democrática y protagónica, han convertido la consigna  “Comuna o Nada, es la misión, lo dijo Chávez en el golpe de Timón”, en un grito de rebeldía contra la burocracia y el reformismo.

Anoté con detalle cada diagnóstico y propuesta hecha por los y las compatriotas, las cuales a continuación voy resumirle condensadamente:

En el ámbito ético político.

Frente a la agresión imperialista y el último intento de golpe de estado fascista,  reafirmaron con pasión la lealtad a la Patria, al legado revolucionario del Comandante Chávez y al liderazgo del Presidente Nicolás Maduro.

Reclaman que cada vez hay menos espacios para la participación protagónica en la toma de decisiones; proponen que se les reconozca como Poder Popular.  “El pueblo es la Revolución”.

Denuncian una creciente, corrupción, burocratización y autoritarismo de muchas instituciones del Estado; proponen una profunda trasformación en los métodos de gestión y de relación con el pueblo, así como el combate a las mafias de la corrupción que han ocupado la actividad pública y de manera específica en el ámbito de la economía.

Manifiestan con preocupación que al Presidente se le informe que los CLAPS,  lleguen cada 15 días, cuando hay lugares que este año no ha llegado; proponen que se hable con la verdad, en este y en todos los aspectos, que se confié en que el pueblo sabrá comprender que se puede y que no.

Exponen que el sectarismo y la exclusión interna debilitan la unidad; proponen una reunificación de todos los bolivarianos y bolivarianas para poder hacer frente a la dura situación que atravesamos.

En el ámbito económico productivo.

Denuncian el incumplimiento de, la varias veces aprobada, transferencia de competencias de activos productivos al Poder Popular; proponen que se cumpla y que se les ponga a prueba, otorgándole los mismos insumos y apoyo que se le brinda a las empresas privadas que trabajan en alianza con el gobierno.

Exigen explicación de por qué las empresas privadas que reciben todo tipo de apoyo del Estado, no cumplen con el abastecimiento y los acuerdos de precios. “Estamos apoyando a quienes nos hacen la guerra”, expresó una compatriota de Mérida, con indignación. Proponen que se recupere la gobernabilidad sobre la economía y se garanticen los derechos del pueblo, frente a los capitalistas.

Trabajadores y trabajadoras, expresaron preocupación por situación salarial, por el incumplimiento de los Contratos Colectivos; propusieron la necesidad de revisar esos aspectos con nuestro gobierno y rectificar donde haya que hacerlo.

Los trabajadores y trabajadoras también indicaron que gerentes sin conocimiento técnico y con prácticas autoritarias están haciendo mucho daño a las empresas del Estado; proponen recuperar la experticia técnica en las instancias de la dirección, abrir espacios de participación para escuchar las propuestas técnicas y de innovación de los trabajadores y trabajadoras profesionales.

En materia de producción agrícola se manifestó inconformidad con la no disponibilidad de insumos y la desigual distribución de lo poco que hay; proponen un “Golpe de Timón en el Plan de Siembra”, así textualmente lo exigieron.

Expresaron como preocupación la creciente circulación de dólares y pesos colombianos en el comercio cotidiano, piden que se tomen medidas para garantizar mayor circulante de efectivo en bolívares soberanos, o se impida el sobreprecio en los pagos electrónicos.

En el ámbito de los servicios públicos.

Denunciaron  el deterioro de los servicios públicos y el mal trato de los prestadores del servicio; en tal sentido proponen profesionalización, ética y lealtad de las personas que estén a cargo de las distintas instancias de las empresas de servicios; adecuar  los precios de las tarifas y cobrar los servicios y productos, especialmente la gasolina;  transferir competencias de mantenimiento menores de estos servicios (agua, luz, etc.) a las Alcaldías y Comunas; permitir la contraloría social en la prestación de estos servicios.  Quiero destacar que no escuche a nadie en esos escenarios proponer la privatización de estas empresas, ni de ninguna otra en manos del Estado.

Muchos más fueron los diagnósticos y propuestas, sin embargo creo que en los ámbitos referidos se concentraron la mayoría de preocupaciones y recomendaciones de rectificación de los y las compatriotas.

En todos los casos percibí, con alegría, que la llamarada de las ideas del Comandante Chávez sigue encendida en el pueblo que lo siguió, comprendió, aprehendió, amo y lo hará hasta siempre. Leales siempre con Chávez y sus ideas, traidores nunca al programa democrático revolucionario que hemos construido y defendido desde 1997.

La democracia protagónica, la democracia socialista en lo político, económico, social y cultural es una idea fuerte en el chavismo y la convicción que solo el poder popular es el instrumento para construir nuestro propio modelo socialista.

Con Bolívar decimos “Vacilar es perdernos”,  por el camino de Chávez y no por otro despejaremos el horizonte de la Patria. El pueblo sabio y libre está claro, con él vamos.

LEALES A LAS IDEAS DE CHÁVEZ, LEALES AL PUEBLO

Elías Jaua Milano.


El fallido intento de Golpe de Estado contra el gobierno del Presidente Constitucional de Venezuela Nicolás Maduro,  ordenado por Donald Trump y ejecutado por el extremista de derecha  Leopoldo López, el pasado 30 de Abril pareciera ser el cierre, adelantado e improvisado,  de un capítulo de la sostenida agresión contra el derecho a la paz del pueblo venezolano. Sin embargo, lamentablemente, no es el fin de esta etapa superior del conflicto Imperio Nación.  La Casa Blanca está decidida a imponernos un gobierno títere, subordinado a los intereses económicos petroleros y geopolíticos del grupo fundamentalista que hoy gobierna a los Estados Unidos.

Leales a Chávez, Leales al Pueblo

El chavismo sin las Ideas de Chavez, es igual al chavismo sin Chávez

En el contexto de las difíciles condiciones materiales en las que hoy subsiste la mayoría de nuestra población, de la guerra psicológica sistemática para intimidar a nuestra Nación e incluso de mucha confusión ideológica en algunos niveles de la Revolución,  el nuevo capítulo de la agresión va estar centrado en acelerar el quiebre de liderazgos militares y civiles del chavismo,  en distintos sectores y a distintos niveles, a favor del plan de imponernos un Presidente desde el extranjero y conculcar así nuestra Independencia.

Hemos visto en los últimos meses, a veces con dolor, a veces sin sorpresa, la claudicación de gente que tuvo altas responsabilidades en la construcción de nuestro proceso. Digo con dolor porque en algunos casos percibo desesperación y frustración por la compleja situación que atravesamos. Digo sin sorpresas, porque en la mayoría de los casos se cumple la máxima de que todo corrupto es traidor.

En cualquier caso es injustificable que alguien que se reclame chavista coopere para la instalación de un gobierno en nuestra Patria,  impuesto por los gobiernos de Estados Unidos y de Colombia, entre otros.

El Chavismo sin las ideas de Chávez es igual al Chavismo sin Chávez.  Esta premisa vale tanto como para los que traicionan pasándose a filas contrarrevolucionarias, como para los que en nombre del Chavismo, aún dentro del Chavismo, pretenden imponernos un pastiche ideológico y la legitimación de métodos de dirección que no se corresponden con el modelo chavista de protagonismo popular, en lo económico, en lo político, en lo social;  así como de prácticas reñidas con la ética revolucionaria.

Nunca ha sido mi intención convertirme en interprete del Comandante Chávez, por el contrario cuestiono a quienes se arrogan el papel de sumos sacerdotes de la palabra de Chávez, pero no la practican. Sin embargo, hoy quiero apelar a mi compresión de las ideas de Chávez para fijar los límites éticos políticos que para mí implica ser Chavista.

El Comandante Chávez es Bolivariano, por tanto antimperialista. Ningún, ninguna Chavista puede colocarse al servicio del gobierno imperialista y su plan de imponernos un gobierno neocolonial y muchos menos subordinarse a las órdenes y bajo el resguardo de la oligarquía bogotana, de la misma casta de la que llevó a las puertas del sepulcro a nuestro Libertador Simón Bolívar.

El Comandante Chávez es un Zamorista, por tanto anti oligárquico. Ningún, ninguna Chavista puede apoyar un plan liderado por Leopoldo López,  quien es  la expresión personalizada  del odio de clases de la oligarquía venezolana contra las mayorías populares.

El Comandante Chávez es un socialista, por tanto su opción siempre fue por la clase trabajadora. Nadie que se reclame chavista puede priorizar el papel del Capital y minimizar el papel del Poder Popular, del pueblo trabajador como sujeto histórico generador de riqueza social y de la transformación revolucionaria.

Aclaro.  No negamos el  papel del empresariado privado en el desarrollo económico nacional como nunca lo negó Hugo Chávez, como nunca lo hemos negado los y las socialistas venezolanos. Vaya está aclaratoria, para no entrar en diatriba con los nuevos glorificadores del Capital, ya que nos es el objeto de este artículo.

El Comandante Chávez es un robinsoniano, por tanto un  innovador permanente de caminos, de escenarios, de formas organizativas. Los y las chavistas estamos obligados a innovar métodos de dirección política, de protagonismo popular, de contraloría social. Estamos obligados a parir un tercer desencadenante histórico que nos permita refundar las bases éticas en lo económico, en lo político, en lo social y en lo cultural del proyecto Bolivariano, de la democracia socialista que construimos bajo el liderazgo de Chávez.

Compatriotas, es desde nuestras propias fuerzas que debemos promover los cambios revolucionarios dentro de la Revolución Bolivariana. ¿ Cómo? Sigamos dando la batalla de las ideas; sigamos creando Poder Popular; sigamos demostrando que el pueblo si puede; sigamos coordinando nuestras luchas contra los atropellos; sigamos reclamando el ejercicio de la democracia protagónica en todos los espacios; sigamos defendiendo sin cuartel nuestra Independencia;  sigamos sumando  las mejores voluntades para despejar el horizonte de la Patria, por el camino de Chávez.

Pocas veces me dirijo a los y las compatriotas militares, no lo hago frecuentemente porque respeto mucho el profesionalismo y los códigos de la institución armada de nuestra Patria, la Fuerza Armada Nacional Bolivariana,  y porque respeto el mando único de su Comandante en Jefe,  el Presidente de la República Nicolás Maduro, así lo aprendí con el Presidente Hugo Chávez. Hoy les escribo de manera especial, porque están siendo Uds. objeto de una aviesa campaña de intrigas, chantajes y amenazas por parte del Gobierno de los Estados Unidos y otros gobiernos extranjeros. Vaya mi solidaridad como venezolano, como bolivariano, como chavista, como compañero y hermano.

Compatriotas militares, en estas horas cruciales para la vida de la República, tengan más presente que nunca las tesis de la doctrina militar Bolivariana fundada por su líder, nuestro líder, Hugo Chávez, expresada de su puño y letra en el borrador de la propuesta de reforma constitucional de 2007, entre muchos otros documentos:

“La Fuerza Armada Bolivariana constituye un cuerpo esencialmente patriótico, popular y antimperialista. En el cumplimiento de su función, estará siempre al servicio del pueblo venezolano, en defensa de sus sagrados intereses y en ningún caso al de oligarquía alguna o poder imperial extranjero”.

Compatriotas todos, hay que construir una solución revolucionaria, democrática y pacífica para la compleja realidad que ha generado la inédita y multiforme agresión extranjera contra nuestra Patria. Una solución entre venezolanos y venezolanas que nos permita desmontar el entramado injerencista y reconstruir relaciones de respeto mutuo con los gobiernos de Estados Unidos  y de todos los países de nuestra América, sin renunciar a nuestra Independencia, autodeterminación y dignidad nacional.

Una solución nacional que nos permita el ejercicio de la gobernalidad democrática para poder recuperar la estabilidad política, económica y social que demanda, que necesita la familia venezolana.

Ahora bien, el mundo debe saber que, en cualquier circunstancia, cual quiera que esta sea, los y las chavistas, los bolivarianos, bolivarianas, los y las patriotas jamás seremos peones del juego de imperialismo alguno. Aquí nos encontrarán de pie, en defensa de nuestra dignidad nacional.  ¡Solo el pueblo salva al pueblo! ¡La Patria está primero! ¡La Patria vencerá! Que Dios nos acompañe.

SIN OEA, MÁS DEMOCRACIA

Elías Jaua Milano.


La OEA es lo viejo, un espacio que fue manipulado, dominado por Estados Unidos (…) mellado por lo viejo, mientras que la CELAC nace con un espíritu nuevo, como un arma de integración política, económica y social”. Hugo Chávez.

En 1948, durante la IX Conferencia Internacional de Estados Americanos, reunida en Bogotá, se fundó la Organización de Estados Americanos (OEA), en el contexto del inicio de la Guerra Fría.

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Tenemos la oportunidad de demostrar que sin el tutelaje imperial, los pueblos pueden construir una auténtica democracia, participativa, protagónica.

Se fundó en Bogotá, mientras la oligarquía colombiana masacraba al pueblo que había protagonizado la rebelión conocida como El Bogotazo, tras el asesinato de Jorge Eliecer Gaitán. Nació salpicada de la sangre del pueblo y en su nombre se ahogado en sangre y miseria a los pueblos de nuestra América durante 71 años.

Con la OEA se institucionalizó el tutelaje imperial norteamericano sobre las Repúblicas Latinoamericanas y Caribeñas. Han transcurridos 71 años de ignominia de esa organización contra los pueblos de nuestra América.

La OEA muy diligente para criminalizar a los pueblos y a los gobiernos democráticos populares, pero ciega, sorda y muda, con contadas excepciones, frente a las atroces dictaduras de las oligarquías, y las no menos atroces prácticas  represivas de las democracias elitistas. Diligente para validar, por acción u omisión, las invasiones de los distintos gobiernos de los Estados Unidos contra Guatemala, República Dominicana, Cuba, Grenada, Panamá y Haití.

Venezuela perteneció a esta organización desde su fundación hasta este 27 de abril de 2019, fecha en la que se concretó su retiro oficial.  El pueblo Venezolano nunca contó con esa organización para la defensa de nuestros derechos humanos. Denuncias sobre políticas sistemáticas de torturas, desapariciones forzadas y masacres tanto en las dictaduras militares como en la democracia de elites del Pacto de Punto Fijo, nunca fueron atendidas oportunamente.

En el caso venezolano  solo fue diligente una vez,  su funcionariado reconoció de inmediato la dictadura de Pedro Carmona Estanga en Abril de 2002, tras el breve derrocamiento del Presidente Hugo Chávez, restituido en la Presidencia constitucional  por el pueblo, sin la OEA, en menos de 48 horas.

Como pueblo nunca contamos con esa organización, ni siquiera aquellos días de febrero y marzo de 1989 cuando el gobierno de Carlos Andrés Pérez ordenó la mayor masacre, cometida por parte del Estado, de la historia de nuestro país. Una de las mayores de nuestro continente.

La salida formal de los tratados y convenios que nos mantenían como miembro de la referida organización, nos hace hoy un país más independiente pero a la vez obliga al Estado a garantizar de manera rigurosa todos los derechos democráticos que posee el pueblo venezolano.

Hoy tenemos la oportunidad de demostrar que sin el tutelaje imperial es que, realmente, los pueblos pueden construir una auténtica democracia, participativa, protagónica.

Hoy más que nunca el Estado Democrático, Social, de Derecho y de Justicia, consagrado en nuestra Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, tiene que ser una realidad expresada en el pleno ejercicio de los derechos civiles, políticos, sociales, económicos y culturales de todo el pueblo venezolano.

Hoy más que nunca el pueblo debe vigorizar nuestra democracia protagónica, participando; organizándose de manera plural,  ejerciendo la crítica,  la interpelación, la movilización pacífica para defender la Patria, pero también para denunciar errores y demandar rectificaciones.

Compatriotas, al salirnos de la OEA, hemos expandido nuestra Independencia Política, nos toca ahora ejercer con mayor profundidad nuestra democracia protagónica, nuestro modelo de inclusión social  y nuestra soberanía económica.

Llegará un tiempo nuevo para la integración Latinoamericana y Caribeña. Será el tiempo en que todos nuestros pueblos gobiernen y tengan derecho a todos los derechos. Solo en ese tiempo construiremos un auténtico sistema interamericano de democracia de los pueblos, de garantía de los derechos humanos para todos y todas.

Será un tiempo sin imperios, sin oligarquías, será el tiempo de los pueblos sabios y libres de nuestra América Latina y Caribeña.  Así será.