YO VOTO POR MI PATRIA

Elías Jaua Milano.


Todos los poderes del mundo se han confabulado para negarnos a los venezolanos y venezolanas el derecho a la autodeterminación nacional, entendido éste como la capacidad de un pueblo en el ámbito de su territorio de elegir su propia forma de gobierno y decidir libremente su modelo de desarrollo económico, social y cultural.

¡Votamos por Venezuela!

A Venezuela, el derecho a la autodeterminación nacional no se lo regaló nadie, nos lo legaron nuestros padres libertadores, cuando en la declaración de Independencia de julio de 1811, plasmaron lo siguiente, y lo cito de nuevo:

“Declaramos solemnemente al mundo que sus Provincias Unidas son, y deben ser desde hoy, de hecho y de derecho, Estados libres, soberanos e independientes y que están absueltos de toda sumisión y dependencia de la Corona de España o de los que se dicen o dijeren sus apoderados o representantes, y que como tal Estado libre e independiente tiene un pleno poder para darse la forma de gobierno que sea conforme a la voluntad general de sus pueblos”.

Esa proclamación la defendieron y la conquistaron en los campos de batalla de nuestra patria y de toda Suramérica, con la firme determinación que expresa Simón Bolívar, en su discurso ante el Congreso de Angostura del 15 de febrero de 1819:

“Convencida Venezuela de poseer las fuerzas suficientes para repelar a sus opresores ha pronunciado por el órgano del Gobierno, su última voluntad; de combatir hasta expirar por defender su vida política, no solo contra la España sino contra todos los hombres, si todos los hombres se hubiesen degradado a tanto, que abrazasen la defensa de un Gobierno devorador, cuyos único móviles son una Espada exterminadora, y las llamas de la Inquisición”.

Con esa convicción bolivariana, a lo largo de 200 años, como pueblo hemos resistido, luchado y finalmente recuperado nuestra propia vida política a partir de 1999, bajo el liderazgo del Comandante Chávez.

Así lo dejamos plasmado en la Constitución que debatimos y aprobamos en 1999, donde ratificamos nuestra decisión de no renunciar, nunca más, a los valores de la doctrina republicana de Simón Bolívar:

“Artículo 1. La República Bolivariana de Venezuela es irrevocablemente libre e independiente y fundamenta su patrimonio moral y sus valores de libertad, igualdad, justicia y paz internacional en la doctrina de Simón Bolívar, el Libertador. Son derechos irrenunciables de la Nación la independencia, la libertad, la soberanía, la inmunidad, la integridad territorial y la autodeterminación nacional”.

De igual manera dejamos plasmado, en el artículo 5 constitucional, que una de las maneras de ejercer nuestra soberanía popular es el voto. Ese voto que, desde 1999, hemos recuperado como instrumento de transformación revolucionaria, de inclusión y de expansión de nuestros derechos económicos, políticos, sociales y culturales.

No hay poder en el mundo, que pueda arrebatarnos, ni condicionarnos el ejercicio revolucionario del sufragio.

Este 20 de mayo, yo voto por mi Patria, para seguir luchando y construyendo un gobierno como lo prefiguró Bolívar en Angostura:

“Un Gobierno que haga reinar la inocencia, la humanidad, y la paz. Un Gobierno que haga triunfar bajo el imperio de las leyes inexorables, la igualdad y la libertad”.

Dios mediante, nuestra conciencia mediante, nuestro voto mediante, nuestra lucha mediante, así será. ¡Viva Venezuela!

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¡PATRIOTISMO Y CORAJE!

Elías Jaua Milano.


Una mañana, en una conversación reflexiva con nuestro Comandante Chávez, caminando entre arboles de eucaliptus, yo le recordaba que en la primera campaña electoral, la de 1998, el momento de más emoción en las concentraciones populares era cuando él decía, con voz vibrante: “Porque nosotros llevamos en el alma y en la sangre el coraje de los libertadores de todo este continente”. El me respondió, más o menos así, lo que pasa Elías es que los pueblos que han hecho grandes cosas, llevan un fuego sagrado por dentro, y los venezolanos protagonizamos una gran épica, darle independencia a todo este continente.

Nos sobra patriotismo, coraje y lealtad a Chávez

Nos sobra patriotismo, coraje y lealtad a Chávez

Han pasado seis años de esa conversación y cinco años del trauma histórico que significo su partida física, nos han hecho de todo, nos ha pasado de todo. Lo primero perderlo a él y su peso histórico; luego vino el desconocimiento violento de la victoria de nuestro compañero Nicolás Maduro, mientras se daba inicio a la guerra económica a través de la especulación cambiaria, el contrabando de extracción de todos los productos, hasta del papel moneda, el desabastecimiento y la agresión especulativa en todos los precios; en el contexto de una brutal caída de los precios petroleros.

 

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El 20 de mayo votaremos por Maduro para una contraofensiva revolucionaria.

Toda esta situación nos llevó a una derrota electoral en las elecciones parlamentarias en 2015, dando paso a un periodo de grave desestabilización institucional. En estos cinco años, ha habido dos intentos de llevarnos a la guerra civil por parte del imperialismo y sus lacayos internos, en 2014 y en 2017, con el desarrollo de una estrategia para promover el odio social y la violencia terrorista y desatar así la llamada “Guerra de perros”, hermanos, contra hermanos.

Como Nación hemos sido declarados una amenaza inusual y extraordinaria por el gobierno imperial de los Estados Unidos, declaración que se ha traducido en sanciones, congelamiento de recursos nacionales, bloqueo financiero y comercial afectando nuestras capacidades de importación y producción de bienes esenciales y de prestación de servicios públicos.

Hemos sufrido traiciones de quienes a lo interno, como nos los advirtió Chávez el 8 de diciembre de 2012, se han aprovechado de estas circunstancias difíciles. Restauración de los poderes fácticos del capitalismo; corrupción de altos funcionarios; aparición de mafias que se apropian de los bienes y servicios que son del pueblo; deserciones hacia el imperio y pare Ud., de contar.

Parafraseando al Comandante Fidel, cuando se refirió al papel de pueblo cubano en el periodo especial tras la caída de la Unión Soviética, nosotros diremos que para soportar cinco años de agresión diaria en todos los frentes, económico, político, social, militar, ético hacía falta patriotismo, coraje, dignidad y lealtad al Comandante Chávez. Esos valores, como pueblo, los hemos tenido de sobra.

Desde la resistencia, el dolor y la angustia hemos encontrado la forma de evitar la confrontación total y lograr retomar el camino democrático y electoral, a partir de la iniciativa del Presidente Nicolás Maduro, de convocar a elecciones para una Asamblea Nacional Constituyente.

Estamos en víspera de las elecciones presidenciales, en una semana, el 20 de mayo, a pesar del boicot imperialista contra nuestra democracia, votaremos en ejercicio de nuestro derecho a la autodeterminación nacional y nosotros los y las chavistas estamos construyendo una gran victoria para la revolución bolivariana, reeligiendo a nuestro compañero Nicolás Maduro.

Ahora bien, toda esta heroica resistencia que hemos protagonizado como pueblo tenemos que convertirla en fuerza orgánica, en tareas específicas, para consolidar la Independencia y recuperar la prosperidad nacional contra todo el sistema de agresión extranjera que nos están aplicando.

Pero también se requiere una acción consciente y concreta para desmotar el sistema de grandes y pequeñas mafias que han ocupado la economía diaria afectando la vida cotidiana de la familia venezolana; para combatir la aparición de viejas prácticas del burocratismo autoritario, tales como el acoso político a quien hace uso de la sana y necesaria critica revolucionaria o el atropello laboral creciente, entre otras; para confrontar en el plano de la batalla de ideas el empeño de algunos de subordinar la revolución a la hegemonía del capitalismo rentístico.

En fin de la resistencia pasemos a una contraofensiva revolucionaria para contener con eficacia la afrenta imperialista, restaurar a plenitud la ética revolucionaria y seguir nuestro proceso de democratización de la sociedad a través del fortalecimiento y expansión del poder popular. Más allá del 20 de mayo, la lucha sigue.

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Mil bendiciones a las madres que nos parieron patriotas.

En el día de las madres, nuestro agradecimiento a ellas por enseñarnos el valor del coraje, de la dignidad, del patriotismo, del bolivarianismo. Mil bendiciones para todas Uds.

¡DOLARIZACIÓN PARA PRINCIPIANTES!

Elías Jaua Milano.


Sostuve una tertulia con varios amigos economistas, unos defensores del control de cambio, otros de la libre convertibilidad. Les digo a ellos que mucha gente piensa que con la oferta de dolarización hecha por Henri Falcón, el monto actual de sus salarios va a ser en dólar y van a poder convertirlos en bolívares, a la actual tasa especulativa. Me explican: “Según su principal vocero económico, Francisco Rodríguez, la dolarización  tendría una primera etapa de transición o “voluntaria”, sustituiría todos los bolívares a una tasa fija de 70.000 Bs/dólar, quiere decir que el salario mínimo actual, dicho por este mismo vocero,  será de 75 dólares mensuales y los precios de los productos se fijarían en dólares en la misma equivalencia, al igual que los servicios públicos, agua, electricidad, telefonía que se pagarían a precios internacionales, en dólares”. Saque usted su cuenta verdadera.

Superaremos esta difícil situación , sin sacrificar los los logros del Socialismo Bolivariano

Me siguen explicando mis compañeros economistas que luego de esa transición, vendrá la desaparición definitiva del Bolívar como moneda nacional, trayendo como consecuencia:

  • El Estado venezolano pierde su facultad de emitir dinero y por ende de implementar instrumentos de política monetaria, por ejemplo, en beneficio de la expansión de los derechos del pueblo como ha sido durante el periodo de la Revolución Bolivariana. El Estado no podrá desarrollar planes de inversión social masivos, como las Misiones y Grandes Misiones; no podrá sostener la educación pública gratuita; no podrá decidir incrementos generales salariales y de las pensiones; no podrá regular tasas de interés para los créditos de acceso a la vivienda ni para el financiamiento a la producción agrícola, industrial, mucho menos para el crédito personal, entre muchos otros “No podrá”.
  • Venezuela queda subordinada a la política monetaria de la Reserva Federal y a los intereses económicos y financieros de Estados Unidos de América, asumiendo estos la dirección de la política petrolera y minera, perderíamos así el control sobre nuestro principal ingreso nacional, palancas del desarrollo económico y social, presente y futuro,  de la Nación.
  • Se agravaría el rentismo petrolero, ya que el crecimiento económico dependería en su mayoría de un precio alto y constante del barril de petróleo o del incremento de mayores niveles de la deuda externa para poder mantener el circulante mínimo del “billete verde”, cuando haya caída de los precios petroleros.

En fin, concluyo yo, la dolarización no resuelve los problemas estructurales de nuestra economía, pero si desmontaría todo el sistema de protección social construido en Revolución, ya que esta política conlleva en su seno un plan de austeridad fiscal brutal.  Por cierto, solo aplicable en nuestro país,  a sangre y fuego, como lo hicieron en 1989.

Ahora bien, ¿Cómo salimos de este laberinto económico en el que nos encontramos, sin sacrificar nuestra independencia política, económica y el modelo social socialista que hemos venido construyendo?. Ganando estabilidad política con una masiva participación electoral;  desmontando las estructuras mafiosas de funcionarios corruptos y privados corruptores que hoy ocupan todos los sectores de la economía,  como la ha dicho el compañero Presidente Nicolás Maduro; logrando estabilizar el régimen cambiario; apuntalando con recursos e insumos una política focalizada de producción de bienes necesarios para satisfacer las necesidades más urgentes y abatir la especulación; con un nuevo esquema de subsidios directos a todos los bienes y servicios y la defensa de nuestro salario en bolívares. No será fácil, pero debemos librar esa batalla por la Independencia, para consolidar la paz y recuperar la prosperidad.

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¡Vamos a luchar para retomar el sendero de prosperidad de Chávez!

En estas elecciones, la  única candidatura que puede garantizar la superación de esta compleja situación sin perder nada de lo bueno que hemos logrado con la Revolución Bolivariana y Socialista, es la del compañero Nicolás Maduro. Por eso yo voto el 20 de mayo, para profundizar la lucha y retomar el sendero de la construcción de una sociedad donde quepamos todos con justicia, igualdad y dignidad. El sendero victorioso donde nos encaminó nuestro Comandante Chávez. Dios mediante, nuestro trabajo mediante así será.

SIEMPRE ADELANTE

​​​​​Elías Jaua Milano.


Llevamos una semana de campaña electoral en paz. Nuestro compañero Nicolás Maduro se despliega como candidato de la Patria, mientras sigue gobernando en todos los frentes, avanzando en logros, conteniendo las agresiones contra la economía y contra nuestra soberanía. Acumula fuerza popular para alcanzar una gran victoria y poder enfrentar con mayor precisión los desafíos que la compleja situación que atravesamos nos impone.

 

Vivan los trabajadores y las trabajadoras de VENEZUELA

Vivan los trabajadores y las trabajadoras de VENEZUELA

Los principales candidatos de la oposición se despliegan con sus ofertas engañosas. Henry Falcón candidato del Fondo Monetario Internacional (FMI), enarbola la bandera de la dolarización y su inevitable consecuencia, un paquetazo neoliberal. Estemos claros, no nos llamemos a engaños, dolarizar es ceder la autonomía monetaria al Departamento del Tesoro de los Estado Unidos, y eso se traduce en congelación y reducción de salarios y pensiones, desaparición de la inversión social del Estado en educación, salud, alimentación, aumento de las tarifas de los servicios públicos a precios internacionales y pare Ud. de contar.
Por otro lado la oferta populista, de un pretendido mesías, que pretende cabalgar sobre la Fe cristiana que profesamos la inmensa mayoría de venezolanos y venezolanas. Como pueblo, históricamente, hemos sabido diferenciar entre nuestra profunda y honesta creencia en Dios, nuestro Señor, y el ejercicio de la política. El fariseísmo se estrellará contra la conciencia popular.

Ahora bien, todos y todas sabemos que estas candidaturas opositoras, al igual que las posiciones del bloque opositor abstencionista, son parte del mismo juego que se conduce desde la propia Casa Blanca, desde el gobierno de Donald Trump, gobierno constituido por una elite racista y muy belicista, que ha desatado una ofensiva de desestabilización contra todos los pueblos independientes de este mundo.

Frente a esa agresión superior, se impone que las fuerzas revolucionarias salgamos a batallar con ímpetu estos días que corren hasta las elecciones presidenciales. Debemos lograr una masiva participación electoral para preservar la independencia y la paz nacional, a la par que seguimos luchando por el carácter democrático, popular, ético, socialista y chavista de la revolución bolivariana y demandamos las profundas e inaplazables rectificaciones que se necesitan.

En víspera del 1 de mayo, día internacional del trabajador, debemos elevar nuestra conciencia de clase para contener la ofensiva restauradora del neoliberalismo en todo el continente. Venezuela es hoy trinchera de combate por la causa proletaria en el mundo. Vamos trabajadores y trabajadoras, con Gaitán decimos, “Siempre adelante, nunca atrás, que lo que ha de ser sea y que pase lo que tenga que pasar”. Vamos a vencer por el camino de nuestro socialismo y no por otro. ¡Vivan los trabajadores y trabajadoras del mundo!.

¡VAMOS VENEZUELA!

​​​​​Elías Jaua Milano.


 

Llegó el 22 de abril, por fin arranca la campaña electoral para las elecciones presidenciales del año 2018, el año que corresponde. Vamos a librar una batalla por la dignidad nacional, vamos a librar una batalla de ideas a favor de la causa de la humanidad.

Decimos no a la agresión extranjera, decimos sí a la autodeterminación nacional.

Vamos rumbo al día de las elecciones el 20 de mayo de este año y vamos a votar porque somos un pueblo independiente que tiene derecho a la autodeterminación nacional, es decir el derecho a elegir su propio modelo de sociedad y el gobierno que quiera.

Vamos a votar masivamente como mensaje de nuestra voluntad de paz con dignidad, como contención a la agresiva injerencia extranjera promovida por un sector de la oposición venezolana.

Vamos a votar para alcanzar la estabilidad política que nos permita dedicarnos por entero a la laboriosa tarea de recuperar la producción nacional, como garantía de la prosperidad social.

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Los y las chavistas vamos con Maduro.

Compatriotas frente a las tesis derrotistas y desmoralizante del llamado fin de ciclo que algunos líderes progresistas difunden por allí, nosotros estamos obligados a hacer valer las tesis fidelistas y chavistas de que, frente a los ataques imperialistas, la mejor defensa es el contraataque revolucionario.

Vamos Venezuela al contraataque de votos. Quienes se oponen a nuestra revolución tienen sus candidatos, Nosotros los chavistas tenemos el nuestro, el camarada Nicolás Maduro. Vamos juntos, como compatriotas con visiones diferentes, a derrotar la agresión extranjera y la amenaza de los violentos.

El 20 de mayo es el día en que diremos NO al tutelaje extranjero y diremos SI a la autodeterminación nacional. ¡Venceremos!

¡GANARÁ LA HUMANIDAD!

​​​​​Elías Jaua Milano.


Escribo este artículo a pocas horas de haberse perpetrado la ilegal, desproporcionada e injusta agresión contra Damasco, Siria, la capital de un país soberano.   Estados Unidos, Francia e Inglaterra lanzan este ataque con misiles un día antes de la llegada de la comisión de especialistas que el gobierno sirio había solicitado a Naciones Unidas para investigar el supuesto uso de armas químicas en la ciudad de Duma, por parte del Ejército Sirio en su combate contra los terroristas que durante más de cinco años han causado dolor y muerte con el fin de imponer un gobierno oscurantista, títere de Europa y de los Estados Unidos.

La humanidad le ganará a la barbarie. Veremos la alborada de un mundo nuevo. Amén

La humanidad le ganará a la barbarie. Veremos la alborada de un mundo nuevo. Amén

No importan las pruebas, ni importan las razones. Se ataca para favorecer el derrocamiento del gobierno soberano de un pueblo que no se subordina, ni se rinde.

Este atropello contra el derecho internacional, se suma a un conjunto de acontecimientos ocurridos estos últimos días que evidencian el crecimiento del fundamentalismo neoconservador. Las cínicas respuestas ante la demanda de la juventud norteamericana de regulación del uso de armas de fuego; el tratamiento racista a la inmigración centroamericana y el desprecio a la fracasada cumbre de Lima por parte de Donald Trump demuestran el carácter antipolítico, supremacista y belicista de quienes dirigen hoy los Estados Unidos de Norteamérica.

Frente a esta amenaza contra la humanidad, necesario es fortalecer nuestra unidad nacional, consolidar el camino democrático, pacífico y electoral de nuestra revolución; reimpulsar la producción nacional, como tarea prioritaria; profundizar en la formación en valores para la identidad nacional, la soberanía, la diversidad cultural y la convivencia pacífica. Necesario es consolidar la doctrina bolivariana de seguridad y defensa integral, que diseñó nuestro Comandante Chávez, para garantizar nuestra Independencia y el derecho a vivir en paz.

No puedo dejar de denunciar en este punto el hecho bochornoso, protagonizado por tristes figurillas de la oposición apátrida que en Lima le pidieron al enviado del amo la intervención de nuestra amada Patria. Desde ya están condenados por la historia y por nuestro pueblo.

En el contexto internacional se debe promover una corriente en defensa de los principios básicos del derecho internacional, tales como el respeto a la autodeterminación de los pueblos, la resolución pacífica de los conflictos, la migración legal y la condena a la promoción y práctica de cualquier forma de racismo y xenofobia. Se requiere estimular un gran frente mundial de gobiernos, pueblos, y organizaciones que enarbolen estas banderas.

Que viva el #PuebloSabioYRebelde que plenó las calles de Caracas para restituir el gobierno del presidente Chávez

Que viva el #PuebloSabioYRebelde que plenó las calles de Caracas para restituir el gobierno del presidente Chávez.

En esta lucha, es fundamental la participación de los sectores democráticos del pueblo norteamericano, quien hoy por hoy son la primera víctima de la cúpula retrograda que les gobierna.

En esta hora vaya nuestro sentimiento más humano con los hombres, mujeres y niños del pueblo Sirio. Nuestras oraciones por Uds. y nuestro compromiso de seguir luchando por un mundo de respeto y paz, desde nuestra trinchera en la Patria de Bolívar.

Como dicen nuestros campesinos y campesinas, cuando es más oscura la noche, más cerca está el amanecer. Tengamos confianza en que la lucha que libramos por la dignidad humana es justa y que vamos a vencer.

La humanidad le ganará a la barbarie. Veremos la alborada de un mundo nuevo. Amén.

¡VOLVERÍAMOS A HACERLO!

​​​​​Elías Jaua Milano.


 

 

Desde el 9 de abril de aquel 2002, quienes aprendimos desde muy jóvenes el arte político de “oler la calle” sabíamos que se precipitaban grandes acontecimientos históricos. El 10 de abril pude observar muy de cerca la concentración opositora en Chuao, urbanización metropolitana de Caracas. Allí percibí el profundo odio de clases que habían inoculado en esa muchedumbre y su disposición a actuar para aniquilar a otros, es decir a nosotros los chavistas.

Solo los humildes llegan hasta el fin. Que siempre será un nuevo comienzo.

Solo los humildes llegan hasta el fin. Que siempre será un nuevo comienzo.

Esa noche compartimos la vigilia en las afueras de Miraflores, amaneció el jueves 11 de abril del año en cuestión y lamentablemente mi percepción del día anterior se confirmó.

Ese 11, estábamos reunidos en la sede de la Asamblea Nacional (AN), en la oficina del entrañable compañero Willian Lara, cuando un amigo de la universidad que participa en la marcha opositora me llama y me dice esta gente decidió que va para Miraflores, “están locos, yo me voy a retirar”, me dice.

Le comento la llamada a los compañeros y compañeras. Reunidos en la Presidencia de la AN, Willian Lara expresa “es la marcha de las camisas pardas”. Decidimos ir a Miraflores, cerca de la fuente del vetusto Palacio Federal Legislativo, la periodista Taímen Hernández me pregunta “Habrá un golpe de Estado” le respondo al rompe “solo si hay una felonía del alto mando militar”. La hubo.

Fuimos partes del gran protagonista. colectivo, el pueblo.

Fuimos partes del gran protagonista. colectivo, el pueblo.

Días antes hubo una reunión del denominado Comando de la Revolución, con algunos miembros de aquel alto mando y yo al salir comenté con algunos, “Pinochet se reunió días antes del 11 de septiembre de 1973, con todos los dirigentes de organizaciones revolucionarias para trazar una estrategia de defensa frente a un golpe militar”. Alguien me respondió “Ojalá esta reunión no sea igual”.

11, 12, 13 y 14 de abril fueron días en que no dormimos. Allí estuvimos con los militares patriotas, con el pueblo humilde, con los honestos, con los revolucionarios y revolucionarias, con los y las que siempre llegarán hasta el fin, en la derrota y en el retorno victorioso. Esas horas las dejé testimoniadas en un escrito que hice aquel mismo año, que se llama “Esa fiesta es de otros”.

Fuimos parte del protagonista colectivo de esos días, el pueblo. Lo hicimos porque defendíamos el derecho a gobernar de los que nunca habíamos gobernado, la corriente histórica indígena, bolivariana, zamorista, socialista, democrática popular sintetizada en el mandato democrático de nuestro Comandante Chávez; lo hicimos para defender la soberanía nacional frente a la injerencia extranjera; lo hicimos para evitar la guerra civil,   conjurando el odio de clases que movió y mueve a las élites que quieren que las grandes mayorías vuelvan al régimen de exclusión social y cultural a cualquier costo; lo hicimos para mantener al poder popular en ejercicio del gobierno y demostrar que si podíamos, como lo logramos en los años subsiguientes de esa primera década del siglo XXI, un cambio histórico que permitió el cumplimiento y la ampliación de los derechos y garantías políticas, económicas, sociales y culturales para las grandes mayorías, que hoy defendemos y que vamos a recuperar a plenitud.

Lo volveríamos a hacer.

Lo volveríamos a hacer.

¿Lo volveríamos a hacer? Sin duda alguna que lo volveríamos a hacer porque tenemos plena conciencia de que somos parte de este pueblo y de su lucha histórica por tener una patria independiente y construir una sociedad de igualdad, justicia y dignidad. Porque tenemos horror a la oligarquía racista, clasista y asesina.

Tenemos conciencia de clase y eso nos mueve como seres humanos para los grandes acontecimientos históricos, para las auténticas transformaciones. Hay muchas maneras de hacer una rebelión, así nos lo enseñó Chávez. La rebelión es permanente, de todos los días contra la burocracia, la corrupción, el reformismo, la restauración de viejas prácticas elitistas y autoritarias.

El próximo 20 de mayo, ya nos preparamos para una rebelión electoral contra la injerencia extranjera y el lacayismo. Vamos con Nicolás, vamos camaradas de todas las horas, de todas las luchas. ¡Vamos a votar!. Otra vez lo haremos, por nuestra historia, por nuestra revolución bolivariana y socialista, por nuestro futuro como Patria libre y soberana.