VIGENCIA DE ANGOSTURA

Elías Jaua Milano.

Se han cumplido 200 años del discurso pronunciado por nuestro Libertador Simón Bolívar ante el Congreso de Angostura, el segundo Congreso Constituyente de Venezuela, convocado para refundar la República que había quedado esparcida por todo el suelo patrio, con el doloroso saldo de la muerte de la mitad de la población, el terrible año de 1814, el año más nefasto de nuestra historia republicana.

El discurso de Bolívar, entre otros aspectos, recoge un balance de las causas de la perdida de la República, las rectificaciones necesarias de hacer y lo más importante, desde nuestro punto de vista, funda las bases de nuestra propia noción de República, noción que trasciende el liberalismo político europeo, dotándolo del valor de la inclusión social y cultural.

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Nuestra Independencia, la ganamos batallando contra todos los imperios.

Más que un análisis del discurso, comparto con ustedes, algunos extractos que evidencian la vigencia de este documento fundacional de nuestro proyecto de Nación, el proyecto de Simón Bolívar, en cuya realización seguimos empeñados la actual generación de bolivarianos y bolivarianas.

El Balance.

“No ha sido la época de la República, que he presidido, una mera tempestad política, ni una guerra sangrienta, ni una anarquía popular; ha sido, sí, el desarrollo de todos los elementos desorganizadores; ha sido la explosión de un torrente infernal que, ha sumergido la tierra de Venezuela. ¡Un hombre! y un hombre como yo! ¿qué diques podría oponer al ímpetu de estas devastaciones? En medio de este piélago de angustias no he sido más que un vil juguete del huracán revolucionario que me arrebataba como una débil paja. Yo no he podido hacer, ni bien, ni mal: fuerzas irresistibles han dirigido la marcha de nuestros sucesos; atribuírmelos no sería justo, y sería darme una importancia que no merezco. ¿Queréis conocer los autores de los acontecimientos pasados y del orden actual? consultad los anales de España, de América, de Venezuela: examinad las Leyes de Indias el régimen de los antiguos mandatarios: la influencia de la Religión y el dominio extranjero: observad los primeros actos del Gobierno Republicano: la ferocidad de nuestros enemigos; y el carácter Nacional. No me preguntéis sobre los efectos de estos trastornos para siempre lamentables: apenas se me puede suponer simple instrumento de los grandes móviles que han obrado sobre Venezuela”.

La alienación como causa principal de la derrota.

“Uncido el Pueblo Americano con el triple yugo de la ignorancia, de la tiranía y del vicio, no hemos podido adquirir ni saber, ni poder ni virtud. Discípulos de tan perniciosos maestros, las lecciones que hemos recibido, y los ejemplos que hemos estudiados, son los más destructores. Por el engaño se nos ha dominado más que por la fuerza, y por el vicio se nos ha degradado más bien que por la superstición”.

“La esclavitud es la hija de las Tinieblas, un Pueblo ignorante es un instrumento ciego de su propia destrucción: la ambición, la intriga abusan de la credulidad y la inexperiencia de hombres ajenos de todo conocimiento político, económico o civil: adoptan como realidades las que no son puras ilusiones; toman la licencia por la libertad; la traición por el patriotismo, la venganza por la justicia. Semejante a un robusto ciego que, instigado por el sentimiento de sus fuerzas, marcha con la seguridad del hombre más perspicaz, y dando en todos los escollos no puede rectificar sus pasos”.

La necesidad de rectificar.

“Hay sentimientos que no se pueden contener en el pecho de un amante de la Patria, ellos rebosan agitados por su propia violencia; y a pesar del mismo que los abriga, una fuerza imperiosa los comunica. Estoy penetrado de la idea de que el Gobierno de Venezuela debe reformarse, y aunque muchos ilustres ciudadanos piensan como yo, no todos tienen el arrojo necesario para profesar públicamente la adopción de nuevos principios”.

Los fundamentos del Republicanismo Bolivariano: Igualdad política y social.

Somos una Nación pluricultural.

“Tengamos presentes que nuestro pueblo no es el europeo, ni el Americano del Norte; que más bien es un compuesto de África y de América, que una emanación de la Europa; que, hasta la España misma, deja de ser europea por su sangre africana, por sus instituciones, por su carácter. Es imposible asignar con propiedad, a que familia humana pertenecemos. La mayor parte del indígena se ha aniquilado, el europeo se ha mezclado con el americano y con el africano, y este se ha mezclado con el indio y con el europeo. Nacidos todos del seno de una misma Madre, nuestros Padres diferentes en origen en Sangre, son extranjeros, y todos difieren visiblemente en la epidermis. Esta desemejanza trae un relato de mayor trascendencia”.

La igualdad social, fundamento de la libertad.

“Mi opinión es, legisladores, que el principio fundamental de nuestro sistema depende inmediata y exclusivamente de la igualdad establecida y practica en Venezuela. Que los hombres nacen todos con derechos iguales a los bienes de la sociedad, está sancionado por la pluralidad de los sabios”.

“Necesitamos de la igualdad para refundir, digámoslo así, en un todo, la especie de los hombres, las opiniones políticas, y las costumbres públicas”.

“Para sacar de este caos nuestra reciente República, todas nuestras facultades morales no serán bastantes sino fundimos la masa del Pueblo en un todo: la composición del Gobierno en un todo la Legislación en un todo, y el espíritu nacional en un todo. Unidad, unidad, unidad, debe ser nuestra divisa”.

“Vosotros sabéis que no se puede ser Libre y Esclavo a la vez, sino violando a la vez las Leyes naturales, las Leyes políticas, y las Leyes civiles. Yo abandono a vuestra soberana decisión la reforma, o la revocación de todos mis estatutos y Decretos; pero yo imploro la confirmación de la Libertad absoluta de los Esclavos, como imploraría mi vida, y la vida de la República”.

La Educación Popular, medio de inclusión social.

“La educación popular debe ser el cuidado primogénito del amor Paternal del Congreso. Moral y luces son los Polos de un República: moral y luces son nuestras primeras necesidades.

“Constituyamos este Areópago para que vele sobre la educación de los niños, sobre la instrucción nacional; para que purifique lo que se haya corrompido en la República; que acuse la ingratitud, el egoísmo, la frialdad del amor a la patria el ocio la negligencia, de los ciudadanos: que juzgue de los principios de corrupción, de los ejemplos perniciosos”.

“He pretendido excitar la prosperidad nacional por las dos más grandes palancas de la industria, el trabajo, y el saber. Estimulando estos dos poderosos resortes de la sociedad, se alcanza lo más difícil entre los hombres, hacerlos honrados y felices”.

Darnos nuestra propia forma de gobierno.

“No olvidando jamás que la excelencia de un Gobierno no consiste en su teórica, en su forma, ni en su mecanismo, sino en ser apropiado a la Naturaleza y al carácter de la Nación para quien se instituye”.

“Un Gobierno Republicano ha sido, es, y debe ser el de Venezuela; sus bases deben ser la soberanía del Pueblo, la división de los poderes, la libertad civil, la proscripción de la esclavitud, la abolición de la Monarquía y de los privilegios”.

“Que se fortifique, pues, todo el sistema de gobierno, y que el equilibrio se establezca de modo que no se pierda, y de modo que no sea su propia delicadeza una causa de decadencia. Por lo mismo que ninguna forma de Gobierno es tan débil como la Democrática, su estructura debe ser la mayor solidez, y sus instituciones consultarse para la estabilidad”.

Nuestra Independencia, la ganamos batallando contra todos los imperios.

“Ya que por infinitos triunfos hemos logrado anonadar las huestes españolas, desesperada la Corte de Madrid ha pretendido sorprender vanamente la conciencia de magnánimos soberanos que acaban de extirpar la usurpación y la tiranía en Europa; y deben ser los protectores de la legitimidad y de la justicia, de la causa americana. Incapaz de alcanzar con sus armas nuestra sumisión recurre la España a su política insidiosa: no pudiendo vencernos, he querido emplear sus artes suspicaces. Fernando se ha humillado hasta confesar que ha menester de la protección extranjera para retornarnos a su ignominioso yugo ¡a un yugo que todo poder es nulo para imponerlo! convencida Venezuela de poseer las fuerzas suficientes para repelar a sus opresores ha pronunciado por el órgano del Gobierno, su última voluntad; de combatir hasta espirar por defender su vida política, no solo contra la España sino contra todos los hombres, si todos los hombres se hubiesen degradado tanto, que abrazasen la defensa de un Gobierno devorador, cuyos único móviles son una Espada exterminadora, y las llamas de la Inquisición. Un Gobierno que ya no quiere dominios sino desiertos: ciudades, sino ruinas; vasallos, sino tumbas”.

El sueño de Bolívar, el proyecto bolivariano.

“Volando por entre las próximas edades, mi imaginación se fija en los siglos futuros y observando desde allá, con admiración y pasmo la prosperidad, el esplendor, la vida que ha recibido esta vasta región, me siento arrebatado y me parece que ya la veo en el corazón del Universo, extendiéndose sobre sus dilatadas costas entre esos océanos que la naturaleza había separado, y que nuestra Patria reúne con prolongados y anchurosos canales. Ya la veo servir de lazo, de centro, de emporio a la familia humana. Ya la veo enviando a todos los recintos de la tierra, los tesoros que abrigan sus Montañas de plata y de oro. Ya la veo distribuyendo por sus divinas plantas la salud y la vida a los hombres dolientes del antiguo universo. Ya la veo comunicando sus preciosos secretos a los sabios que ignoran cuan superior es la suma de las luces, a la suma de las riquezas, que le ha prodigado la naturaleza. Ya la veo sentada sobre el trono de la Libertad empuñando el cetro de la justicia, coronada por la Gloria, mostrar al mundo antiguo la majestad del mundo moderno”.

Tras ese sueño de Patria grande, los venezolanos y venezolanas de entonces llegaron victoriosos hasta el Alto Perú, en 1824, y le dieron la libertad a toda Suramérica. Izando las banderas del proyecto Bolivariano, proyecto traicionado en 1830, tras la muerte del Padre Libertador, se han levantado generaciones de venezolanos y venezolanas. Levantando las banderas bolivarianas, Hugo Chávez nos condujo a la victoria que permitió el desarrollo exitoso del proyecto nacional, soñado por Bolívar, en Angostura, durante la primera década de este siglo XXI.

Es tiempo de refundar las bases del proyecto bolivariano de este tiempo, para que el sueño de Patria no vuelva a quedar regado por los caminos. Cualesquiera que sean las circunstancias venideras, debemos dejar sentadas las bases para que el Proyecto de Simón Bolívar se proyecte hacia el porvenir. ¡No hay pueblo vencido! ¡La Patria vencerá!

Puedes consultar el texto completo del Discurso de Simón Bolívar ante el Congreso de Angostura en: http://www.archivodellibertador.gob.ve/escritos/buscador/spip.php?article9987

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¿QUÉ VA A PASAR?

Elías Jaua Milano.


Ante el desafío histórico que supone el intento de imponernos desde el extranjero,  mediante el chantaje y la amenaza militar, un Presidente que nadie en Venezuela ha elegido es nuestro deber como patriotas, hacer valer nuestra Independencia y autodeterminación nacional, frente a tamaño agravio a la dignidad nacional y a nuestro derecho a vivir en paz.

¡La patria está primero! Solo unidos como #PuebloSabioYLibre Venceremos

¡La patria está primero! Solo unidos como #PuebloSabioYLibre Venceremos

En medio de esta grave circunstancia, en los encuentros que realizo con muchos sectores organizados del movimiento popular, de las bases de nuestro partido y con el pueblo en general, incluso más allá de las fuerzas chavistas, nos preguntan ¿Qué va a pasar? Frente a la pregunta, promuevo el debate y la reflexión y en todos esos intercambios hay  puntos comunes para la mayoría ¡Hay que evitar la guerra!, preservar nuestra soberanía y la paz con dignidad,  además existe el reconocimiento de que hoy en nuestro país, más allá de cualquier diferencia,  hay un solo Presidente constitucional en ejercicio real del gobierno, Nicolás Maduro.

De igual manera, existe la opinión generalizada de que se requiere un cambio revolucionario de la actual situación ética, política, económica y social que atravesamos. “Esto no puede seguir así”.

Ahora bien, más importante que predecir sobre qué va a pasar, es ¿Qué hacer?  De esos intercambios, también se generan algunas propuestas de tareas, frente a cualquier circunstancia, que paso a enumerar:

  1. Hay que desarrollar el más amplio debate en el seno de nuestras familias, comunidades, centros de trabajo y  en los medios de comunicación, a los cuales tengamos acceso, acerca de la gravedad de la amenaza que enfrentamos y que solo con la conciencia patriótica y la madurez democrática de la mayoría de nosotros podemos evitar la agresión militar extranjera y la guerra civil, encontrando soluciones que partan del pleno ejercicio de la soberanía popular. Todavía, hoy más que nunca, es el momento de la política, de las ideas, de los argumentos.
  2. No ser parte del guión de la guerra psicológica y de las falsas noticias. Debemos verificar bien la información, antes de creerla y divulgarla. La verdad y la serenidad son fundamentales para ganar esta batalla por la paz.
  3. Debemos agradecer, apoyar y divulgar todas las iniciativas de solidaridad que están realizando organizaciones sociales, partidos y gobiernos en todo el mundo para evitar la intervención militar en nuestro país y que promuevan propuestas de diálogo, para que los venezolanos y venezolanas encontremos una solución democrática y pacífica a esta confrontación.
  4. Respaldar y apoyar a la Fuerza Armada Nacional Bolivariana de Venezuela, en el cumplimiento del rol histórico que le corresponde, ser garante armado de la Independencia y la unidad de la Nación, la integralidad territorial del país, la paz de la República y el respeto a la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela.
  5. Ejercer el liderazgo político, social, religioso, moral en los territorios donde vivimos y promover los mayores niveles de solidaridad y convivencia pacífica frente a la promoción del fraticidio. Más allá de nuestras profundas diferencias políticas, todos somos venezolanos y venezolanas, no somos enemigos.
  6. Planificar la seguridad integral en nuestros territorios para garantizar, en cualquier circunstancia, la vida y la dignidad de nuestras familias y comunidades. Identificar las estrategias y  los medios para hacerlo.
  7. Iniciar, promover o acelerar todos los proyectos productivos a escala nacional y comunal, de manera especial en materia de rubros básicos para la alimentación.

Tengamos confianza en que nuestra voluntad mayoritaria de paz y nuestra dignidad nacional, pondrá freno a la guerra y que encontraremos, en el marco de nuestra Constitución, el mecanismo para superar esta tropelía contra nuestra soberanía nacional y contra nuestra democracia.

Ahora más que nunca, serenidad y firmeza. ¡La Patria está primero! ¡La Patria vencerá!        

CHÁVEZ CUMPLIÓ

Elías Jaua Milano.


Hace 20 años, el Comandante Hugo Chávez asumió la Presidencia de la República. La grave situación política, económica y social que hoy estamos confrontando, por las razones que conocemos y hemos abordados en artículos anteriores, se le pretende achacar a Chávez y al modelo soberano, productivo, de inclusión, igualdad social y protagonismo popular que él desarrolló, entre el año 1999 y el 2013, especialmente a partir del 2004, tras lograr la estabilidad política, derrotando democráticamente al golpismo.  

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¡Chávez cumplió!

Hoy quiebro lanzas por su esfuerzo, por sus logros, por su sacrificio, por su amor por Venezuela y los humildes de esta Patria y escribo este artículo en defensa de Hugo Chávez.

Pensé llenar este escrito de cifras estadísticas. Pero no, más bien voy a apelar a las vivencias, de quienes me leen, durante su periodo de gobierno, 1999 2013.

En lo político, Hugo Chávez cumplió llamando a un proceso constituyente amplio, plural, participativo y refundando la Republica y sus instituciones, promoviendo la aprobación popular de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela de 1999; recuperó el vigor de la democracia electoral llevando los niveles de participación a más del 80% y ganando todas las elecciones presidenciales con más del 55 % de los votos; reconoció el poder protagónico del pueblo en sus territorios y sectores a través de los Consejos Comunales, Comunas, Mesas de Agua, Consejos de campesinos, de indígenas,  de trabajadores, etc.; respetó la pluralidad de los movimientos y organizaciones sociales y las apoyó;  siempre reconoció la existencia de la oposición, ganándoles la casi totalidad de las contiendas en buena lid y reconociéndoles sus victorias.    

Derrotó de manera democrática y en el marco del respeto a los derechos humanos previstos en la Constitución, como nunca antes había ocurrido en Venezuela, los procesos de desestabilización golpistas ocurridos en los años 2001, 2002, 2003 y en el año 2007. Fundó una nueva doctrina patriótica, democrática y popular en el ámbito militar.

En lo social, Hugo Chávez saldó la deuda social acumulada por 100 años de capitalismo rentístico. Sacó cerca de 10 millones de seres humanos de la pobreza; garantizó la alimentación de toda la población, por primera en nuestra historia el hambre se convirtió en una excepción durante su gobierno; envío médicos por miles, medicinas por millones a los hospitales y a las barriadas populares; rescató y masificó la seguridad social para los adultos mayores; expandió las redes de agua, luz, telefonía, entre otros servicios a donde nunca antes habían llegado; logró que los más altos porcentajes de niños, niñas, jóvenes se incorporaran al sistema educativo, los bachilleres sin cupo desaparecieron; defendió a decenas de miles de familias de clase media, logrando salvar sus viviendas de las estafas inmobiliarias y garantizó que iguales cantidades de ese sector accedieran a una vivienda nueva  y que millones de familias de los sectores populares obtuvieran una vivienda digna. Nos convirtió en potencia deportiva y promovió la masificación del deporte. Rescató y nos hizo sentir orgullosos de las expresiones de nuestra diversidad étnica cultural.

Hugo Chávez reivindicó el papel protagónico de la Mujer y de la juventud en la transformación de la sociedad.

Y más allá de los derechos sociales esenciales, promovió políticas para que toda la población tuviera acceso a tecnologías, turismo, medios de transporte, etc.  

En lo económico,  Hugo Chávez con su liderazgo logró una política de precios petroleros justos; defendió el manejo soberano del ingreso nacional, garantizó la justa distribución de ese ingreso nacional; recuperó las empresas del Estado, financió y apoyo al sector privado, promovió la emergencia de la economía social, comunal; incrementó a niveles históricos la producción agrícola e industrial ; garantizó acceso a la tierra, insumos y maquinarias agrícolas a los campesinos, a los indígenas y a todos los productores por igual, de la misma manera actuó con los grandes, medianos y pequeños industriales; incrementó a niveles históricos el empleo formal y el salario de todos los trabajadores.

Construyó una plataforma en ciencia y tecnología, industria y agricultura que nunca antes había tenido nuestro país y que es la garantía para nuestra recuperación.

En lo territorial, Hugo Chávez impulsó el desarrollo de infraestructuras de vialidad, telecomunicaciones, energéticas, industriales, de agua, de salud, de educación y de sistemas de transporte masivos en todo el territorio nacional para garantizar la permanencia de la población en sus pueblos natales.

En lo internacional, Hugo Chávez logró que Venezuela fuera respetada en el mundo, defendiendo con pasión nuestra Independencia y nuestra dignidad nacional; fue el gran promotor de la unión, cooperación y la paz en nuestro continente y de un mundo pluripolar donde se respete el derecho internacional.

Son muchos más los logros, las cifras que los sustentan están registradas en los organismos nacionales e internacionales, pero sobre todo apelo al registro de tu memoria, a ti que me lees, de lo que viviste en tiempos de Chávez y tú me dirás si es cierto o no lo que escribo.

Que tuvo errores y omisiones, cierto. Que de ellos hablen sus detractores, como alguna vez dijo el siempre recordado, compatriota William Lara: “Con Chávez, hasta en sus errores”.

De manera especial defiendo a Chávez como el líder que siempre asumió su responsabilidad en primera persona, bien frente a crisis políticas, como las del 2002; bien frente a tragedias naturales como el deslave de 1999, o las inundaciones del 2010; o en la crisis eléctrica de ese mismo año.

Siempre al frente, reconociendo errores, tomando decisiones; bien frente a derrotas electorales como las del 2007; bien frente a su propia enfermedad desde 2011. Lo defiendo como el ser humano de los pequeños y profundos detalles con su pueblo y con nosotros sus compañeros y compañeras de sueños y de luchas. Lo defiendo como un político honesto, que falleció sin riquezas materiales y defendiendo sus ideas con la verdad.

¡Chavez cumplió! Y demostró que su modelo del Socialismo Bolivariano fue exitoso para las grandes mayorías que lograron los más altos niveles de libertad y protagonismo político; de igualdad en el acceso a los derechos sociales, de estabilidad política, económica y social y que sintieron como nunca antes el orgullo de ser venezolanos y venezolanas.

Si hoy fuera 6 de diciembre de 1998, volvería a votar por Hugo Chávez. ¡Viva Chávez, carajo!

Hoy es 2019, nos toca evitar la guerra, ganar la paz con dignidad, refundar nuestro modelo de desarrollo político, económico y social y proyectar nuestra Patria hacia un buen porvenir.

Siempre que se defiende una idea justa habrá mañana, siempre se encontrará de nuevo el camino de la victoria.  Dios mediante, nosotros mediante asi será. ¡La Patria está primero! ¡Viva Venezuela!            

EL DESAFÍO HISTÓRICO

Elías Jaua Milano.


En Venezuela el Presidente o Presidenta de la República se elige constitucionalmente de manera directa, secreta y universal. Resulta ganador o ganadora quien obtenga la mayoría simple de votos. En Venezuela el voto no es obligatorio.

La Patria esta primero. La Patria vencerá!

La Patria esta primero. La Patria vencerá!

El 20 de mayo de 2018, algo más de 19 millones de ciudadanos y ciudadanas teníamos garantizado el derecho a votar. Cerca de 10 millones de electores y electoras acudimos a ejercer nuestro derecho ese día y encontramos en la pantalla electoral, al menos tres opciones de candidatos, con propuestas programáticas distintas entre sí. Más de 6 millones votamos por Nicolás Maduro, obteniendo éste la mayoría de votos, siendo proclamado Presidente, por el órgano constitucionalmente facultado para ello, el Consejo Nacional Electoral.

El 10 de enero, fecha prevista en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, de este año 2019, Nicolás Maduro se juramentó ante uno de los órganos establecidos en la Carta Magna, el Tribunal Supremo de Justicia y desde ese día está en ejercicio de sus funciones.

El 23 de enero de 2019, el diputado Juan Guaidó se autoproclamó de manera inconstitucional como Presidente encargado de la República, en una calle, ante una manifestación pública. ¿Por qué decimos de manera inconstitucional?

Porque no estamos ante ninguno de los supuestos previstos en la Constitución, para declarar una falta absoluta.
Porque en el caso de que se produzca una falta absoluta, estando ya en ejercicio el Presidente o la Presidenta, como es el caso actual, le toca asumir al Vicepresidente o Vicepresidenta de la República, hasta tanto se convoquen a nuevas elecciones.

Porque en ninguna caso nadie, en el marco de la Constitución, puede asumir un cargo de mandatario para el cual no fue electo o tal cargo no exista legalmente, como es el caso la supuesta “Presidencia interina”.

La única manera de asumir la Presidencia de la República, al margen de lo previsto en el texto constitucional, es mediante un procedimiento de facto, es decir un Golpe de Estado, que para consumarlo y ese gobierno se convierta en fuente de derecho extra constitucional, se debe tener una correlación interna de fuerzas políticas y/o militares favorables, que Guaidó ni nadie de la oposición tiene. Por lo tanto, estamos ante un precario intento de usurpación de la Presidencia de la República, por parte del referido diputado y de quienes lo acompañan en esta peligrosa locura.

Hago está introducción, para que todos y todas podamos comprender que el foco del conflicto no está en la fallida autoproclamación del referido diputado, que la gravedad del desafío que tenemos radica en que el Presidente Donald Trump, actual líder del gobierno belicista de una de las principales potencias militares del mundo, lo ha reconocido como “Presidente interino” y quiere imponernos, con sus “socios”, un gobierno, por encima de nuestra soberanía nacional.

Por eso hablamos de desafío histórico. Para los venezolanos y venezolanas, hijos e hijas del sacrificio del Padre Libertador Simón Bolívar y de más de la mitad de la población que murió luchando, en las primeras décadas del siglo XIX, por nuestra Independencia, aceptar un Presidente impuesto desde el extranjero es renunciar a tener la Patria que él y su generación nos legara.
No aceptar este agravio histórico y defender nuestra dignidad nacional es un deber, que pasa por tomar conciencia del tamaño de la agresión que está en desarrollo. No es un juego. Los imperios no juegan en broma. Juegan duro y sin reglas.

En tal sentido debemos aprender las lecciones de la historia de los pueblos que le ha tocado confrontar la agresión norteamericana.

La primera gran victoria contra este Imperio es evitar que te lleve a la guerra y a la destrucción, sin renunciar a tu dignidad como Nación. Se trata de encontrar los mecanismos y caminos para diferir o evitar la confrontación final, preservando lo fundamental del proyecto nacional.

En tal sentido respaldamos plenamente los esfuerzos por seguir tendiendo puentes hacia el dialogo y el acuerdo político del compañero Presidente Nicolás Maduro, acompañado en este empeño por la actitud patriótica y responsable de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana de Venezuela, expresada en el histórico y concienzudo documento leído por el Ministro de la Defensa, General en Jefe, Vladimir Padrino López junto a toda la superioridad militar, el pasado 24 de enero de este año 2019.

Cuba es un buen ejemplo de cómo se gana la paz, con dignidad, frente a los imperialistas. Necesario es seguir oyendo al Comandante Fidel, “…a los yanquis se les confronta, no se les provoca”. Decimos nosotros, en la historia claro está que es con valentía, inteligencia y audacia, no con bravuconadas, como se puede derrotar tamaña agresión imperial.

De lo primero Vietnam es un paradigma. De lo segundo, la experiencia panameña y más recientemente la de Libia, son malos ejemplos. La suerte personal de los dirigentes no puede comprometer la suerte de la Nación, del pueblo y de su proyecto histórico.

Llegada la hora, el pueblo y sus cuadros no se deben inmolar innecesariamente. La Patria requerirá de sus mejores hijos e hijas para una larga resistencia y su posterior renacimiento. Para ello los revolucionarios y revolucionarias tenemos que planificar, cada quien en su territorio, y no improvisar.

Yo estoy seguro, que esta generación de venezolanos y venezolanas con inteligencia, serenidad y madurez ganaremos la paz con dignidad. Dios mediante así será. Y como lo pronosticó nuestro Comandante Chávez, Venezuela emergerá libre, soberana y prospera hacia el porvenir.

La historia no absolverá a los y las “guaidos” ni a nadie que de manera irresponsable ponga en juego la vida de Venezuela como Nación. ¡La Patria está primero, la Patria vencerá!

FRENAR LA LOCURA

Elías Jaua Milano.


El llamado Grupo de Lima desconoce nuestra soberanía sobre la fachada atlántica y buena parte de la oposición aplaude; el Gobernador del Estado Zulia dice que un “gobierno de transición” declararía a ese Estado independiente. ¡Graves locuras!

A quien funge como Presidente de la Asamblea Nacional lo llaman Presidente encargado de Venezuela y él se deja llamar así; un grupo de funcionarios de los servicios de inteligencia, de manera unilateral e ilegal, capturan a éste diputado en medio de una autopista. ¡Peligrosas locuras! Necesario es reconocer, la oportuna y contundentemente democrática respuesta del gobierno del Presidente Maduro.

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La Batalla del #PuebloSabioYLibre es todos los días por la Independencia, por la Paz contra la especulación, las fallas de los servicios públicos, contra las mafias.

Ocurre un lamentable y repudiable atentado en Colombia, con saldo de muertos y heridos, y el irresponsable diputado Julio Borges, sin ningún tipo de pruebas, involucra al gobierno de Venezuela poniendo en riesgo nuestra seguridad nacional. ¡Crimen de lesa Patria!

El 23 de enero de 2019 se anuncia como el día, otra vez, de la “batalla final”; mientras el pueblo libra su batalla de todos los días por el transporte, la electricidad, los alimentos, las medicinas e intenta curar las heridas que ha dejado está ya larga confrontación creando, inventando, produciendo con las uñas y luchando con pasión. ¡La locura creativa de nuestra gente que provocara nuevas situaciones, mejores situaciones!

Por respeto a ese pueblo, con el cual lucho y al que cada día estoy más conectado en su vida cotidiana, escribo este artículo. El Comandante Chávez siempre nos decía que lo más que teníamos que cuidar los revolucionarios y revolucionarias era no reducir nuestra lucha a dos élites políticas disputándose el “coroto”. El insistía en que una revolución era verdadera si el pueblo era el sujeto protagónico de la batalla por la transformación social y si éste se sentía reivindicado en el saldo de ese batallar: Vivir con igualdad, con justicia, con dignidad, con derechos, con derecho a vivir bien, con poder real de decidir su destino.

Nuestro pueblo aspira hoy preservar a Venezuela independiente, soberana; defender lo bueno logrado en la Revolución Bolivariana y recuperar la estabilidad política, económica y social, recuperar una vida cotidiana humanamente gratificante. Esto requiere de su esfuerzo y lucha, pero sobre todo de la madurez de sus dirigentes. Hay que parar la locura destructiva.

Parar la locura supone detener el peligroso jueguito que plantea que en Venezuela hay dos Presidentes. El Presidente de la República electo, juramentado y en ejercicio constitucional es Nicolás Maduro Moros. A partir de ese reconocimiento, político y jurídico, es necesario avanzar en acuerdos que permitan el funcionamiento armónico de todos los Poderes Públicos en función del interés general.

Detener la locura significa dejar de poner en una subasta la soberanía territorial y económica de nuestra Patria a cambio del Poder Político. Venezuela y su integridad territorial y económica está por encima de los intereses grupales, por legítimos que estos fuesen.

Frenar la locura implica atender de manera prioritaria las necesidades del pueblo, que clama en las calles para que se contenga la escalada de precios de los bienes esenciales; por un mejor funcionamiento de los servicios públicos y por el desmantelamiento, en todos los niveles, de las mafias de cualquier calaña que lo humillan y lo expolian. Devolver a la familia venezolana la tranquilidad que merece, requiere de un acuerdo nacional para desmontar la agresión extranjera y ejecutar las profundas rectificaciones políticas y económicas a la cual estamos obligados todos los actores.

¡Vuelvan caras!, el pueblo lo demanda, el pueblo lo necesita. Volvamos todos y todas al espacio democrático, institucional, a las reglas básicas de la economía, a la conciencia patriótica que requiere este complejo momento que atravesamos como Nación.

En las manos de esta generación no se puede perder la República. Los y las chavistas, los y las socialistas y más allá, todas las patriotas venezolanas y todos los patriotas venezolanos estamos obligados a construir las condiciones para que Venezuela, de cara a la década por venir de este siglo XXI, emerja Independiente, soberana, libre, prospera, empinada hacia su grandeza. Dios mediante, nuestra conciencia mediante así será. ¡Seguimos en las calles, luchando junto al pueblo!

10 DE ENERO

Elías Jaua Milano.

El 10 de enero de 2019 culminó el último periodo para el cual fue electo como Presidente Hugo Chávez Frías, el 7 de octubre del 2012. Periodo que le tocó culminar al Presidente Nicolás Maduro Moros, electo el 14 de abril de 2013, tras la partida física del Comandante Chávez.

Los y las chavistas honramos nuestro juramento a pesar de la guerra total desatada, de las traiciones, de las desviaciones y logramos mantener la Independencia nacional, el mandato del pueblo, la paz de Venezuela y algunos de los más significativos logros de la Revolución. No obstante, las heridas de la dura confrontación que hemos librado siguen latentes. Una economía caotizada, debido principalmente a la agresión financiera internacional, lacera diariamente los derechos sociales de nuestro pueblo y su vida cotidiana. Superar esta situación es el gran desafío de toda la dirigencia del país.

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La soberanía nacional es nuestro derecho, ganado a lo largo de la historia. Sabremos defenderlo.

El 10 de enero de 2019, se inició un nuevo periodo presidencial. De acuerdo a lo previsto en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela asumió el candidato que, en las últimas elecciones, directas, secretas y universales, había obtenido la mayoría de los votos, Nicolás Maduro Moros. El Presidente Maduro se juramentó ante el Tribunal Supremo de Justicia, excepción prevista en la Constitución, como consecuencia de la situación de desacato judicial en la cual se encuentra la Asamblea Nacional y del desconocimiento por parte de la mayoría opositora en ese Parlamento, de la pasada elección presidencial.

Se ha consumado un hecho político y jurídico, en el marco de nuestra Constitución Nacional. Es por ello que el desconocimiento de un bloque de gobiernos al actual gobierno de Venezuela no tiene ningún asidero en el derecho internacional.

Los argumentos que esgrimen los actuales gobernantes de esos países, no dan pie para el desconocimiento arbitrario que están realizando de la soberanía política que como pueblo nos hemos ganado a lo largo de la historia. Veamos y desmontemos los supuestos que esgrimen los gobiernos injerencistas:

  1. Proceso fraudulento. Más allá de declaraciones políticas de la oposición, no hay ninguna impugnación legal al proceso electoral del 20 de mayo del 2018, donde resultó electo Nicolás Maduro, como Presidente. En Honduras, uno de los países que integran el Grupo de Lima, la oposición y los observadores internacionales denunciaron y demostraron legalmente un gigantesco fraude, en las elecciones presidenciales pasadas. No obstante, el Presidente de ese país, tiene un año ejerciendo y ningún gobierno del mundo lo ha desconocido.
  2. Las elecciones se realizaron sin la participación de todos los actores políticos. Para las elecciones de 2018, participaron al menos 2 candidaturas opositoras importantes, con propuestas antagónicas a las del Presidente Maduro. Es decir, los electores y electoras que participaron tuvieron la oportunidad de elegir entre opciones programáticas.

Otro hecho político a destacar es que hubo un sector de la dirigencia opositora que decidió, decidió, no participar con la finalidad de boicotear el proceso y deslegitimar los resultados. Ciertamente, tres principales dirigentes opositores están inhabilitados para el ejercicio electoral, debido a sanciones penales o administrativas dictadas por los organismos correspondientes.

En este último aspecto, expongamos el caso de otro de los países del llamado Grupo de Lima. Luis Ignacio, Lula, Da Silva era el candidato con el mayor favoritismo para ganar la Presidencia, sin embargo, fue sentenciado e inhabilitado de participar por el sistema de Justicia de esa Nación. Las elecciones se dieron sin él y hubo un ganador, que asumió la Presidencia el pasado 1 de enero de este año. Nadie en el mundo desconoce al actual gobierno del Brasil, aun cuando es obvio que Lula está preso injustamente como parte de una maniobra política para evitar que participara y ganara en el referido proceso.

Veamos pues que las acciones del gobierno de los Estados Unidos y sus “socios” de Europa y de América Latina son politiqueras, injerencistas, ilegales y sin ningún efecto jurídico. No hay tal usurpación, ni tal dictadura. Es el mundo de la doble moral, del doble rasero. Donde se premia la subordinación y se castiga el ejercicio de la soberanía.

En este punto, quiero rechazar de manera categórica, como venezolano, el punto 9 de la Declaración del Grupo de Lima, donde se pretende desconocer nuestra soberanía territorial en el océano atlántico. Saludamos la rectificación que ya han hecho algunos gobiernos del referido grupo.

En cuanto a otro de los falaces argumentos esgrimidos por la directiva de la Asamblea Nacional de Venezuela (AN), respecto a la falta absoluta que traería como consecuencia que el Presidente de dicha institución se deba encargar del Ejecutivo Nacional. Simplemente hay que constatar que Nicolás Maduro fue juramentado, por un órgano constitucionalmente competente para ello, y está en ejercicio de sus funciones. No hay tal falta absoluta.

Como siempre lo afirmamos, el 10 de enero de 2019 no sería una fecha terminal. Es una fecha que marca el inicio de una etapa más compleja en la vida política, social y económica de Venezuela. Esta etapa requiere de mucha madurez política, de auténtica voluntad y capacidad de rectificación de errores y de un alto nivel de conciencia Patria en la toma de decisiones, por parte de todos los actores políticos.

Lamentablemente las acciones aventureras de la directiva del Poder Legislativo, en desacato judicial, alejan la posibilidad de un acuerdo para el funcionamiento armónico de todos los Poderes Públicos, esencial, para poder abordar, de manera soberana, temas urgentes como la deuda externa, financiamiento y contratos de inversión internacionales, vitales para la necesaria recuperación económica que devuelva la tranquilidad a la familia venezolana. Ojalá un sector de la oposición rectifique a tiempo y se deslinden de una nueva locura, que agrave la situación nacional.

Los revolucionarios y revolucionarias no debemos dejarnos arrastrar por el extremismo opositor.  Un show mal montado, no debe provocar un desenfreno autoritario que contribuya al incremento de la agresión extranjera.

Nuestras tareas principales son defender la Independencia y la paz en democracia, crear las condiciones para levantar la producción nacional y detener el latrocinio que están cometiendo los grupos mafiosos contra el patrimonio nacional.

Comenzó temprano el año 2019. Seguimos en la batalla de ideas, en la calle, junto al pueblo por el camino de Chávez.

 

HORIZONTE EN DISPUTA 2018

                ELÍAS JAUA


He querido compartir con ustedes, la recopilación 2018 de los artículos de Horizonte en Disputa, para seguir profundizando el debate necesario en esta nueva etapa del Proceso Revolucionario encabezada por el compañero Presidente Nicolás Maduro.

Compilación de Artículo 2018

Aquí encontrarán mis modestos aportes a favor de la Independencia nacional, de la participación y el protagonismo del pueblo, de la propiedad nacional y comunal, del modelo económico del Socialismo Bolivariano, del reconocimiento de nuestra diversidad cultural, ideológica, social y política, de nuestro derecho a vivir en paz.

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